miércoles, 28 de febrero de 2018

No preocuparse. Todo lo arreglará la Independència...

Volví el domingo por la noche. Barcelona me recibió con frío, con nubes y con follón.
Lo primero que vi al bajarme del bus fue un indigente. Lo segundo, una bronca entre dos malcarados (parecía que se disputaban el territorio). Luego vi otro indigente, anciano, arrastrando todas sus cosas en un carro y apoyándose en una muleta poco fiable.
Después vi cómo le robaban la cartera a uno. Luego vi cómo insultaban a otro.

Vi trapicheo, mercadeo ilegal, suciedad. Vi Mossos viendo todo esto.
Vi muchos coches, demasiados. Algunos mal aparcados, algunos multados.
Vi inmigración a saco, un par de borrachos, dos casas okupadas.
Vi una moto saltándose un semáforo y un coche amenazando con bramidos de motor a una mujer anciana que cruzaba por donde no debía.

Vi graffitis en monumentos. Vi muchos negocios en traspaso y venta ambulante ilegal.
Vi a una señora entregada a una máquina tragaperras y dedicada a una copa de coñac.
Al entrar en el metro, vi a uno saltando las barreras y a otro empujando al de delante para colarse con él.

En el vagón, mucha gente, mucho ruido, malos olores... caras largas y expresiones grises. Vi a la gente silenciosa, todos absortos en el móvil, aislándose de los demás. Muchos de ellos llevaban un pequeño lacito amarillo en la pechera.

Vi inseguridad, tensión, degradación personal.

Vi crestas, rastas, perros sin collar, distintos tonos de piel... vi una señora tapada de la punta del pelo a la de los pies. Vi progreso, modernidad, tecnología, vanguardismo, variopintismo, diversidad cultural, libertad personal, mucho chic-ismo, in-ismo, guay-ismo, snobismo...
Dos individuos se retan con la mirada, a ver quién es el más macho.
Ya en la calle de nuevo, en mi barrio, vi a la misma gente de siempre. Vi el Kebab abierto, los bares de chinos abiertos y la ferretería cerrada, esta vez para siempre, después de 30 años.
A la vez que iba viendo todo esto, veía también un montón de Estelades y de banderas de España, y sonrisas y mangas de camisa arremangadas en las paredes en restos de propaganda electoral.
Generalmente ni lo percibo. Ya me he hecho a todo esto, nací aquí y llevo aquí toda mi vida. Pero el contraste se me estampó en la cara porque venía de una ciudad pequeña muchísimo más atrasada, menos molona y mucho más conservadora que Barcelona. Dónde va a parar...
Me entraron ganas de darme la vuelta. Pero enseguida recordé que todo esto tiene las horas contadas.
En nuestra flamante república catalana todo será mejor.
Y me sentí aliviada, y casi feliz. Cuando me hincaron el codo en las costillas para abrirse paso hacia la puerta, sonreí con expresión beatífica y la mirada en un lata de cocacola chafada.
Venga, fuera ironías...
Me dije que voy a intentar trabajar mejor en lo local para transcender a lo universal. Me dije que voy a cuidar más mi entorno personal para mejorar lo global. Creo que este es el orden correcto, y no al revés. No sé si me explico...

Y mientras sigo preparando mi fuga. Ya queda na.

martes, 27 de febrero de 2018

Traidores

Los textos, todos, sin excepción, son unos cabrones. A la que les quitas el ojo de encima, empiezan a decir cosas distintas a las que tú querías.
Traidores.
Sobre todo los míos. Por eso edito y edito y edito y edito y edito...

El domingo por la tarde, algo indeterminado me recordó a alguien.

El domingo por la tarde, algo indeterminado me recordó a alguien. No sé qué fue, simplemente esa persona estaba allí, en mi mente. Plop. Sin sentido ni intención. 
El caso es que me dio por pensar que esa persona es importante para mí, relativamente, como todo; y que me gustaría verlo más a menudo, pero vive lejos. Y me dio por pensar también que no sé si lo sabe, eso de que es importante para mí. Entonces me entraron muchas ganas de decírselo. Era tan fácil como coger el móvil y teclear un par de palabras y añadir un emoticono (nuestra relación no contempla llamarnos por teléfono) pero no lo hice, no eran horas ni, me pareció, maneras.

Seguí pensando sobre el asunto, sobre esa persona y sobre nuestra relación. Tengo la impresión de conocerle bien, en el sentido más profundo. 
Sin embargo, apenas nos hemos visto y hemos tratado muy poco temas sensibles o importantes o profundos o íntimos. No sé nada de su vida ni si la comparte con alguien, no sé su edad ni si tuvo una infancia guay o jodida. En realidad, aparte de un pedacito de su alma, solo sé con certeza (y podría confundirme) sus gustos cerveceros y que de vez en cuando pilla alguna melopea. Intuyo que tenemos gustos similares, anhelos parecidos y que a los dos nos duele el mismo punto del corazón.

Conocí a esa persona en Facebook, como a tantas otras. La tecnología hace muy fácil las relaciones a distancia, no solo las hace fáciles sino que las propicia, y como tendemos al mínimo esfuerzo, nos dejamos hacer. 
Pequeños gestos bastan. Guiños.
Bromeamos mucho, hacemos el burro, nos reímos y vamos forjando, así, algo que pronto podría empezar a llamarse amistad, una amistad basada en el respeto y el reconocimiento mutuo.

(Que sepas que pongo tono e intención a lo que escribes, y que te veo, por un agujerín pequeño pero te veo, y que me gustaría ver un poco más.)
El lunes por la mañana, a primera hora, le envié un beso por Whatsapp.

Ayer me despertó un Whatsapp.
Alguien me preguntaba si estaba bien, que hacía días que no publicaba nada en mi muro. De la persona que me ha escrito el whatsapp ¡¡a las 7:30 de la mañana!!, aparte de que cagarme en sus muelas, podría decir algo parecido a lo anterior. También completa mi mundo aunque no compartamos espacios físicos.

Y, qué quieres que te diga, me ha hecho ilusión pensar que quizá yo también soy relativamente importante para alguien aunque sea virtualmente.

Sabe Dios lo poco que me gusta hacer esto...

Recibí una educación intensamente religiosa, en su interpretación católica. Aunque esa versión de la realidad chirría por todas partes, yo la aceptaba (de niña era más dócil que ahora).
Alrededor de los 12 años dejé de resistirme. Un día atendí una reivindicación de mi alma y puse palabras al clamor de mi inteligencia: Dios no existe. No es necesario más que un poco de sentido crítico para darse cuenta.
Que Dios no existiera le daba sentido a todo, justo al contrario de lo que me habían inculcado.
La no-existencia de Dios explica muchas más cosas que su existencia, explica incluso que hayamos tenido que inventarlo, así que me quedo con esa hipótesis.
Ya de mayor, el empeño de los gerifaltes católicos en hacerme sentir un error de la Creación y un desorden dentro del Orden, y sus arbitrariedades e injusticias me han convertido en su fervorosa enemiga. Soy, por otro lado, una fan de Cristo y de su mensaje, si ese mensaje es el que yo creo que es.
Sin embargo, mi educación grabó en mis genes el respeto por las Imágenes Sagradas y no he visto necesario cambiar en eso, por ahora.
Hace mucho que dejé de persignarme pero no entro en la Casa del Señor con gorro, siento un hormigueo en la nuca si le doy la espalda a un altar y no asisto a oficios religiosos porque mi presencia sería blasfemia.
Creo que se recurre a las imágenes religiosas demasiadas veces con la coartada del arte porque son un recurso fácil. Cuando la falta de talento quiere escandalizar y carece de discurso, recurre a ellas: Un Cristo maricón, una Virgen puta, un cura en bolas… esas cosas siempre impactan, y es lo que se pretende.
Me parece chabacano, grosero y, sobre todo, pueril, desde un punto de vista artístico, moral y de respeto hacia los demás.
Sin embargo, las creencias religiosas son una opción personal, son totalmente superfluas, son un lujo, son íntimas y privadas. Mis convicciones y mis sensibilidades religiosas son mías y no deberían justificar nunca coartar la libertad de los demás, aunque esa libertad se ejerza de forma chabacana y pueril, y menos en un país aconfesional. Y como para mí las creencias religiosas son privadas, también pienso que no deberían existir estados no aconfesionales.
Creo que el chaval ese de Sevilla, el que subió la foto del Cristo con su cara, se lo podría haber ahorrao. Yo al meno no le veo ni pizca de gracia a la fotito, es fea de cojones y no aporta nada al Universo. Pero, incluso así, creo que está en todo su derecho de publicar esa foto.
No me gusta juguetear con las imágenes sagradas por una cuestión de sensibilidad íntima, pero me parece que viene siendo necesario empezar a cagarse en algo sagrao, porque si no acabarán poniendo hogueras en las plazas de los pueblos.

jueves, 1 de febrero de 2018

Me había propuesto no volver a meterme en discusiones políticas pero estoy muy cabreada.

Tenía intención de publicarlo en Facebook pero el texto empezó a crecer y crecer y yo a calentarme y a calentarme y me emparanoié con que lo iba a leer mucha gente y me iban a dar pal pelo... y luego me duele, no lo voy a negar.
Por otra parte, a mí se me identifica con una empresa y no quiero perjudicarla más (hay quien ha dejado de comprarme por no pensar como yo).
Al contrario que en Facebook, aquí me lee muy poquita gente, y quien lo hace es amigo y me conoce bien y sé que sabrás perdonarme y orientarme si ves que voy perdida. 😅

Lo que digo es producto de mi reflexión con los datos que manejo en el momento en que escribo, filtrados por mis propios valores; es posible que no esté bien informada y también que, cuando tú me leas, hayan cambiado las cosas.


El culebrón del Procés no tiene visos de acabar. Es más, aparecen personajes nuevos y la Independencia se revela como un Macguffin de manual. Se producen puntos de giro argumentales que ni un guionista de novela negra encocao... La DUI parecía el conflicto principal que daba paso al desarrollo de la trama pero creo que lo bueno empieza ahora. 


El PP y el resto de la podredumbre política de este país están empeñados en impedir que Puigdemont sea President de la Generalitat. (No son podredumbre por eso, lo son per se y por llevarnos donde estamos.)
No escatiman medios: transgresión de la separación de poderes, chantaje, despliegue de los cuerpos de seguridad del Estado, violencia física, perversiones jurídicas, prepotencia, controles fronterizos, chulería, registros arbitrarios, etc. y ya sabemos que no tienen límites ni morales ni estéticos. 

El pijo Pablo Casado representa bien la catadura moral de su partido con insinuaciones de matón a sueldo. Muy propio.

El PP, como guiño a su galería y por satisfacer sus apetitos sátrapas, necesitan pasar el rodillo sobre el independentismo y humillar a los disidentes, y de paso tapar sus corruptelas con banderas.
Y lo va a hacer porque son más fuertes y unos psicópatas sádicos.
Y les da igual que Catalunya esté sin gobierno y que la gente esté asqueada, que quiera o no la independencia, y también les da igual que se marchen las empresas y que la sociedad se fracture (mejor, así se van a Valencia, Madrid o Sevilla y dejamos a los catalanes en pelotas y peleados entre ellos).

Pero a los políticos de aquí parece que tampoco les importa mucho que esto esté manga por hombro y también parece que les guste que les den de hostias. Fiesta!!

Si los políticos de aquí no nos sacan del atolladero, del atolladero no salimos, porque los del PP necesitan pasar por encima de toda la catalanidad, se lo pide el cuerpo, se lo pide una parte del electorado, se lo piden los socios, se lo piden las gónadas. 

Y darse cuenta de ello y hacerse cargo forma parte de la tarea de cualquier político que se precie de serlo. 
Y, aquí, en Catalunya, los que manejan la batuta son politicuchos ególatras, narcisistas y pajilleros con acné a quienes solo les importa salirse con la suya. Lo importante es salirse con la suya, sí, aunque la gente vote ignorante o engañada o asustada o presionada. 
¿Es que el independentismo no tiene políticos de verdad? Seguro que sí.

Puigdemont y los suyos saben que no llegará a ser presidente. En cuanto ponga un pie en España será detenido e inhabilitado, lo mismo que lo van a ser Junqueras y compañía.
Es más, apuesto a que Puigdemont está monitorizado por los servicios de inteligencia y que lo de registrar los maleteros y las alcantarillas es por enseñar músculo y para que los sabuesos con uniforme no se oxiden. (No me extrañaría que tuviera un Ritabarbará, yo andaría con ojo).
Entonces, ¿para qué esa obstinación en su investidura?

Es que ‘Puigdemont ha sido elegido por los catalanes.’
El reciente compromiso inquebrantable de algunos políticos con su electorado, en particular, y con la Democracia, en general, me tiene muy sorprendida y entre conmovida y asqueada. Supongo que antes estaban demasiado ocupados traficando con influencias y no llegaban a todo.

(Recordemos que Puigdemont fue elegido President por Artur Mas. Recordemos también que en la campaña de las elecciones del 27S del 2015, la CUP solo iba a apoyar la DUI si la independencia obtenía una amplia mayoría, y no solo no ocurrió, sino que las opciones no independentistas obtuvieron más votos. Claro ejemplo de sentido democrático.)

La realidad es esta: Muchos catalanes (pero un porcentaje bajo) han votado a un partido que ha decidido que su candidato sea Puigdemont, quien, tras una aritmética parlamentaria fratricida con su aliado en el Procés y enemigo natural, ERC, es ahora el candidato con más apoyos… pero resulta que la ley no permite su investidura.

En mi opinión, los políticos deben respetar las leyes, que para eso se les vota, salvo que las leyes atenten directamente contra derechos fundamentales; y la indivisibilidad del territorio español no cumple ese requisito. No, no lo cumple.
Si se aspira a la autodeterminación de un territorio y el marco político/jurídico no lo permite, trabajemos para cambiar ese marco. 
Sí, el eje PP-PSOE-C's lo va a poner muy difícil... pues habrá que trabajar más duro y cambiar las estrategias.


Que si 'es una cuestión de dignidad'.
Ay, esas entelequias… Cuando uno se dedica a la política, el orgullo y la dignidad son lujos que no se puede permitir. Renuncia a ellos a cambio de una pensión vitalicia, favores, comisiones y coche oficial. Debería ser por vocación de servicio a la comunidad pero ya no me chupo el dedo y no creo en Papá Noel.
Pero es que, además, estamos hablando del PP, cullons, que son una mafia, una organización criminal y que van armados y son peligrosos y que tienen a unos cuantos jueces danzando al son!

Cuando lo que se tiene enfrente es el PP, un partido corrompido hasta la médula, las quimeras te pueden costar la libertad a ti y la estabilidad a tu país. Lo primero me la trae al fresco, francamente; lo segundo no.
Optar por la confrontación como los machos cabríos con una organización criminal como el PP en el poder es de una irresponsabilidad tal y de un egoísmo que merece la inhabilitación de por vida. 

Investid a otro, coño, que hay gente muy capaz. Que se lleven a la Moncloa su 155, que nos dejen en paz, que no tengan excusas, y poneos a currar de una puta vez, que nos costáis una pasta cada mes y aquí no se da un palo al agua desde 2011. Aunque casi es preferible porque la última vez que se hizo algo fue aprobar recortes salvajes y políticas insolidarias y aporrear y disparar pelotas de goma a quienes se manifestaban en contra. 

Que si 'Puigdemont es el President legítimo'
¿Para qué sirve la legitimidad (legitimidad de chichinabo porque todo se ha hecho aquí de forma chapucera) fuera de la legalidad?
Para que te metan en la cárcel. Chimpún.

Puigdemont no me cae mal, al contrario. No compartimos apenas nada pero me parece un tipo bastante íntegro. Y empatizo con él y con Torrent, Comín y compañía… este Estado da mucho miedo (y mucho asco, añado).  
Imagino que lo que le ocurre es eso, que sabe que o vuelve como President, protegido por la dignidad del cargo, las cámaras y algún principio jurídico de inmunidad o está frito. Si yo fuera Puigdemont no volvería a España a menos que me hicieran Ministra de Defensa, de Sanidad y cinturón negro de Karate.

También he de decir que, aunque ese sí me cae como el culo, admiro a Junqueras. Yo, con tal de salir del truño, habría abjurado de mi madre, del Pokémon Go, del queso de Cabrales y hasta de la Althaia Barlovento.
Hago broma pero lo digo en serio.


Que si 'defendemos la Democracia'
Eso no es la Democracia ni es ser demócrata.
No.
En una democracia se ponen urnas pero las urnas no hacen la Democracia. La Democracia es tan delicada que las urnas hay que ponerlas con cuidadito, leerse las instrucciones y aprender a usarlas.

La Democracia no es votar. Se vota en una democracia pero votar no hace la Democracia. De hecho, para preservar la Democracia y evitar que se convierta en la Dictadura de la Mayoría, hay cosas que no deberían votarse nunca porque no se deberían preguntar jamás (y no me refiero a la autodeterminación).

No confundamos 'el ejercicio de' con 'la esencia de'. No confundamos el boli y el papel con el acto de escribir ni con la novela final, y menos con la Literatura.

Por otra parte, la Democracia, lo mismo que la mayoría de edad, no solo da derechos, también impone obligaciones.


Ganar elecciones no es ser demócrata. Perderlas tampoco. Esgrimir mayorías no es ser demócrata. Hacer pactos para obtener la mayoría no es ser demócrata. Preparar eslóganes, discursos, réplicas, campañas, etc., tampoco es ser demócrata. Todo esto forma parte de la implementación de la Democracia pero no es la Democracia en sí misma.

Ser demócrata y gobernar implica buscar fórmulas que sean más justas y fieles a la voluntad del pueblo, electorales o de otro tipo. También implica cumplir los programas y los compromisos y ser respetuoso con quienes defienden otras opciones. Y 

Y, desde luego, ser demócrata es todo lo contrario a salirse con la tuya retorciendo el tablero de juego o saltándote las reglas si no te dan los números. Y la actitud de 'Ah, sí, tú tienes más votos que yo, pero yo tengo más escaños, te jodes...' no es deseable en un demócrata. 


Dejaos ya de 'si sumo aquí y quito allá, me dan los apoyos justos para salirme con mía, y si no da lo mismo porque voy a hacer lo que me dé la gana'.

Trabajad dentro de la legalidad y honestamente, con espíritu democrático de verdad, no revanchista ni partidista ni interesado, para que se cambie lo que se tenga que cambiar y podamos votar libremente y sin presiones, con campañas sanas de una y otra opción y decidir SÍ/NO a la independencia o a lo que sea.

Y que el resultado sea la expresión de la voluntad de una sociedad madura y relajada bien informada, que ha manejado información realista, una sociedad que no ha sido engatusada con cuentos de repúblicas utópicas con árboles de frutas escarchadas y fuentes de chocolate y cerveza, ni moldeada a base de garrotazos y amenazas canallas.

Y no os olvidéis de preguntarnos qué tipo de sociedad queremos y qué hay que hacer con los políticos corruptos. Ven, que te lo digo al oído… bbsbsbsbsb sbsssbbsbsss y bssbsbsbs bbbbbsbss ssssbsbsbdeloshuevos...

Del PP no espero nunca jamás nada bueno, porque es basura, pero todavía tengo esperanzas de que a los de aquí lo que les ocurre se deba solo a un exceso de testosterona y que se les pase con la edad.

jueves, 5 de octubre de 2017

El Procès de volverse esquizofrénica / Attack the Krab!!, Attack the fobia

Tengo el blog muy, muy paradete, ya lo sé.
Es que resulta que el sentido de este blog es ayudarme a ordenar mis ideas y he encontrado un aliado mejor: Facebook. No es solo que parece que el formato exige menos en cuanto a la forma y el calado de los temas, sino que resulta todo más fresco, más dinámico, gracias al feedback inmediato. Tiene otro aliciente que es que allí me leen, seguro, cientos de personas, y eso motiva. Y de las personas que me leen, muchos son clientes y colegas del sector, lo cual me obliga a esforzarme más para escoger qué digo, qué no y cómo, con las premisas de provocar reacciones concretas y serme siempre leal, y ese reto 'intelectual' me pone.

No obstante, la situación política actual me supera y Facebook no me basta, por eso vuelvo aquí. Tengo mi muro quemao como la moto de un jipi.

Esta situación me recuerda demasiado a historias basadas en hechos reales que he leído, declaración de independencia incluida, pero mi desasosiego no se debe al miedo, que también un poquito.
Soy un animal político, desde siempre. Social no, político. Vivo la actualidad política con intensidad casi morbosa. Me refiero a la Política entendida como la búsqueda de ordenación más adecuada para la convivencia, no a la que responde a la satisfacción de los espúreos intereses de partidos. Puta partitocracia. 

No sé explicar muy bien qué me pasa pero diría que es precisamente eso, que no sé muy bien qué me pasa ni qué pensar ni qué es lo correcto ni lo más conveniente. No sé cómo posicionarme, ni siquiera si es necesario que lo haga. 
Voy de fregao en fregao discutiendo con tirios y troyanos, intentando preservar una equidistancia lúcida que ya me han reprochado varias veces. Y es que soy estúpida: la equidistancia se suele emplear para congraciarse con ambas facciones y lo que hago yo es cabrear a todos por igual. Pero es que en cuanto detecto en el argumentario de unos sus posverdades, fundamentalismos, populismos, demagogias, manipulaciones, clichés torticeros, tics malintencionados, me revuelvo, me enfado y me alineo con los otros. Soy subversiva en el peor de los sentidos.

Mi equidistancia es una esquizofrenia moral provocada por entender y repudiar a la vez a ambas partes, y por más que lo intento, porque lo intento de veras, no consigo identificarme con ninguna. No soy consumidora de doctrinas. 

No, no puedo alinearme con unos ni con otros (hablo de la gente de la calle, de los ciudadanos, no de la gentuza que nos mangonea desde los despacho). Será que este asunto no debe tratarse de una forma maniquea, será que existen posiciones intermedias. Será que todos tienen la suya. 

Invertimos mucho tiempo y filosofía hablando de españolidad, intentando identificar conceptos con topónimos, intentando encajar significados con significantes, y damos la espalda a las personas. Las naciones y las nacionalidades no son más que entelequias, lo mismo que los dioses, puras convenciones. Tendemos a pensar en ellos como entes que trascienden a las personas que los integran, los sublimamos. Somos capaces de morir y matar por ellos. Los trapos son trapos y no dejan de serlos por mucho que los pintes.
Solo tengo 3 cosas claras:
-Nuestros dirigentes no están haciendo Política, la Política es otra cosa y ellos la deshonran. 
-Gobierno y Govern son unos pirómanos desquiciados. Ambos.
-Me temo que esto no ha hecho más que empezar.

Por cierto, si tu trabajo te obliga alguna vez a arrastrar de los pelos a alguien que lo único que hace es impedir que te lleves una urna vacía (no una bomba, no... una urna) y no dejas ese trabajo, ni me saludes por la calle.

Lo encontré por ahí:





“La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan”. Erich Hartman.






* * *


Así, sin pensar demasiado y sin saber qué forma darle, y mal escrito, me gustaría que de aquí salieran propuestas.
Hoy llegará ya, si no pasa nada, la Attack the Krab!!, ya sabes, esa cerveza con la que recaudamos dinero para financiar la lucha contra el cáncer. ¿Que no sabes qué es Attack the Krab!!?? Léete este post, anda. 

Attack the Krab!!, 'Cerveza solidaria, cerveza contra el cáncer'.

Y me vienen a la cabeza muchas cosas... Me viene a la cabeza que con Attack the Krab!! se recauda dinero en toda España para pagar la actividad de un grupo de investigación catalán. Me viene a la cabeza que el cáncer no entiende de pasaportes ni banderas, que ese sí es democrático, el hijodeputa, y nos mata a todos por igual, sin distinciones. 
Me viene a la cabeza que cualquier avance de los chicos de Vall d'Hebron Institut de Recerca nos beneficia a todos, no importa de dónde seas.
Me vienen muchas cosas a la cabeza, ya os lo había dicho!
También me viene a la cabeza que los recortes de mi Govern llevan a los chicos de Vall d'Hebron a tener que buscar vías de financiación para poder trabajar (así les conocimos), ese Govern que luego saca dinero para urnas y papeletas y embajadas y banderas y polladas. Me viene a la cabeza Rajoy y compañía y su rodillo dictatorial y psicópata y entonces mi cerebro ya no lo soporta, sufre una combustión espontánea y tengo que beberme una cerveza para evitar otra deflagración.
Entonces encauzo mi mente y vuelvo a Attack the Krab!!, una cerveza elaborada en Sevebrau, en Badajoz, en la fábrica de mi amigo Jose, extremeño dandy que se escapa siempre que puede a estas tierras y me consta que se lo pasa pipa, con la ayuda de Kamon Ipa, de Valencia, y Jorge Solana, madrileño, y yo, nacida y crecida aquí, en Barcelona, pero sin pedigree. Me viene a la cabeza el trato recibido en mi visita Sevebrau, el cariño y el respeto de conocidos y de no conocidos, pese a que iba de Barcelona. 
Pienso en Attack the Krab!! y en que esta edición es muy especial. Si pudiera dar marcha atrás, habría empezado con este proyecto mucho antes, antes de antes, antes de todo. Sé que no habrían servido de nada unos cientos de euros más pero me queda en el alma que a Jorge el cangrejo cabrón le ha vuelto a robar un pedazo. Esta vez ha sido su cuñada. Si pudiera dar marcha atrás solo unos días, le pondría 'Mari, Morena, Loca' a esta edición de Attack the Krab!! Así llamaba Jorge a su cuñada.
Jorge, un abrazo muy grande. Te quiero mucho. El puto cáncer se está cebando contigo y con los tuyos, pero le vamos a dar por culo, te lo juro.
Esta edición de Attack the Krab!! nos va a pillar a todos con los ánimos muy bajos, tristes, decepcionados, revueltos, casi desesperanzados, pero no enfrentados. No, eso no. Nos va a pillar pendientes de las noticias porque una panda de esquizoides megalómanos y fanfarrones están a punto de llevarnos a una situación de preguerra civil. 
Y entonces me siento un poquito mejor porque me viene a la cabeza que este sector, el de la cerveza artesana, no derruye puentes, sino todo lo contrario. Me siento muy cercana y comprendida por mis amigos de Menduiña, Milana, Hecatombe, Althaia, Domus, In Peccatum, por citar unos cuantos de fuera de Catalunya repartidos por esta España crispada. No he leído un solo comentario de nadie de la cerveza artesana que celebrara, ni tan siquiera justificara, las cargas policiales salvajes y vejatorias contra ciudadanos desarmados ocurridas el domingo 1-O. O es casualidad o tengo mucha suerte o es cierto que en este sector tenemos algo especial. Y entonces me siento orgullosa. 
#AttackTheKrab!!

Y entonces se me ocurre que igual la cerveza puede ayudar a mantenernos cuerdos. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Soy humana, me vais a perdonar...

Así, sin pensar demasiado qué sale de este ejercicio irreflexivo de juntar palabras...

Ya ha vuelto Ángel y ha abierto el quiosco. También ha abierto el bar de enfrente (no son chinos y han hecho vacaciones). Y la ferretería.  Y la zapatería. Y el taller. La gente vuelve de las vacaciones, empieza la normalidad. Pero no.

No sé vosotros pero yo me siento como extraña. Miro a los demás con cierta tristeza. No es exactamente tristeza pero me falta vocabulario.

Pienso en lo vulnerables que somos todos, pero también en lo imprevisibles. Cualquiera podemos tener un asesino cordial tras la mirada, que no ha de ser necesariamente sanguinaria, puede ser amable. Un asesino psicópata, un asesino pasional, un asesino de conciencia, asesino a fin de cuentas, aunque no sea lo mismo.
Cualquiera que me mira y que se siente YO en este mismo instante, puede morir en el siguiente.
O matar. No solo los 'oscuritos' con turbante; los psicópatas suelen ser 'blanquitos'. Y las Mano Negra acostumbran a ser blancas.

Pero no, no es desconfianza, es tristeza, o algo parecido.
Se debe, seguro, a la falta de educación emocional, endémica en nuestra sociedad, frente a la brutalidad humana, también endémica pero con otras manifestaciones. Falta de costumbre.
Barcelona es una ciudad simpática, amable, mediterránea, con sol, terrazas y playita. Estas cosas no ocurren aquí. Te pueden robar la cartera o la moto, o incluso reventar el bar, pero en BCN no se ponen bombas demasiado grandes, ni se mata a paseantes ociosos indiscriminadamente, ni se estampan aviones ni se vuelan trenes... hasta ahora.

Esta vez ha ocurrido aquí, y nos lo merecemos lo mismo que aquellos a quienes les ocurrió antes.
Ayer empezaron a retirar las ofrendas del mural de Miró.
Harán algo con ellas como memorial. 'Tú no te preocupes por nada, ya gestionamos nosotros el recuerdo de los muertos, ya rentabilizamos nosotros la barbarie, la ponemos a plazo fijo y... '

No he ido a verlo, pese a haberme sentido obligada, en parte porque rechazo, vanidad estúpida, ser uno de tantos, en parte porque no soporto las aglomeraciones, en parte, y sobre todo, por evitarme el más que probable impacto emocional: Nudo en el estómago, opresión en el pecho, corazón loco, herida en la mente.
De hecho, evito acercarme a la zona.

Ese mural, por descontado, ya no volverá a ser hospitalario y alegre. No lo pisaremos igual. Lo mismo ocurrirá con el mercado de la Boquería o Canaletes.
Mentira.
La primera vez lo pisaremos con cierta aprensión, visualizaremos la escena, nos miraremos entre nosotros, conectaremos con el drama, sentiremos la tragedia, condenaremos el derramamiento de sangre, dejaremos que la pena nos lastre la mirada… y daremos otro paso.

'Somos fuertes, no tenemos miedo, lo superaremos. No pienses más y sigue consumiendo, sigue trabajando, sigue muriendo' nos gritan desde la tele. Y eso es lo que vamos a hacer.
Me pregunto si ya está permitido empezar a olvidar, si es ético y elegante, ¿qué exige el protocolo? Son 3 días de luto social, eso lo sé. ¿Y el luto individual?
Me pregunto qué querrían que hiciéramos con su recuerdo los muertos de Las Ramblas.
Me pregunto también qué hacer con el olvido de tantos otros muertos de otros atentados.
Me pregunto cómo se sentían en Madrid una semana después del 11 M, con casi 200 muertos. Debió de ser aterrador.
Me pregunto qué querría que hiciéramos con su recuerdo cualquier otro muerto.

Me siento un poco extraña, me vais a perdonar... 
pero en 10 días se me habrá pasao…


¡Goooooooooooooooool!!