jueves, 21 de junio de 2018

El fútbol, esa panacea

Un bar cutrecillo de una de las ciudades con un nivel de vida más bajo de España, según algún estudio 'oficial' de hace varios años. En la tele, al partido le quedan 5 minutos, España gana 1 a 0 a Irán. Creo que el gol lo ha metido Costa de chiripa.
Un tipo joven con una camiseta de la Selección Española suelta tacos constantemente mientras se toma a morro un botellín de Mahou y unas aceitunas negras cortesía de la casa. Va en chanclas, camiseta oficial y pantalones viejos y le faltan varios dientes. A la rubia de bote y aros en las ojeras que va con él también le faltan varios dientes. Pasa del partido.
Un tiro a puerta de La Roja se va fuera. El tipo se caga en su puta madre, en dios y en la virgen mientras golpea en su muslo, en la mesa y en el aire.
La rubia desdentada le pide que se calme pero le pone que 
su maromo se encabrone así y se arrima a él.
Acaba el partido. El comentarista dice que España está primera de grupo empatada con no sé qué otra selección.
-¡Pero primeros, ¿no?! Pues eso, vamos los primeros, me cago en mi puta madre. ¡Vamos los primeros, con dos cojones! SOMOS LOS MEJORES.
Veo a Ramos en la tele y a Reina y a De Gea y miro al joven de las chanclas y la camiseta que le ha costado la mitad del sueldo y el quinto a morro en un bar barato de una ciudad que se despuebla; vuelvo a mirar a los millonarios de la tele que cobrarán casi un millón de euros por cabeza (cada uno) si ganan este Mundial, es decir, por hacer su trabajo, y vuelvo a mirar al chaval, y justo en ese preciso instante entiendo lo que estoy viendo.
Tenéis razón, el fútbol es necesario.

domingo, 3 de junio de 2018

San Miguel Manila. Es cierto, está 'especialmente lupulada'.

En algo les doy la razón: 'Cerveza especialmente lupulada.' Y tan 'especialmente'...

San Miguel Manila, 'Cerveza especialmente lupulada'.
Para amantes del metal. 
Con lúpulos Tornillo, Tuerca, Llave del 6 y Gancho de Carnicero.

Nota de cata:
Color bonito. 
Espuma abundante y bonita. Aromas a furgoneta destartalada de rumano, caramelo de limón baratujo, batido de tuercas y clavo... del de colgar cuadros. 
Entrada en boca con caramelo de limón de ese cutre que tiran en las cabalgatas, notas a llave inglesa, tuercas del 3, del 4 y del 5, con recuerdos a cabeza de martillo y tachuela de jeavita, sobre un fondo de caramelo de limón de cabalgata viejo y metal batido. Retrogusto largo y persistente muy sanguíneo, con recuerdos a material de escritorio tropical: chinchetas, clips, grapas... y amargor intensísimo, absurdo y sin sentido que no te quitas ni con un bocata de chorizo.

San Miguel Manila quita la anemia.

viernes, 1 de junio de 2018

La perversidad del dicurso de Rivera, Rajoy y Sánchez

El discurso político y periodístico actual más extendido lleva implícito que existen ciudadanos de 1ª, de 2ª y hasta de 3ª categoría en función del signo de su voto. Y lo aceptamos. Increíble.
Nuestros políticos no paran de darse golpes en el pecho proclamando sus profundos principios democráticos y de cruzar acusaciones de lo contrario a sus rivales políticos.
El señor Rivera es un buen ejemplo. El señor Rivera es un demócrata de firmes convicciones, de ahí que, movido por sus férreos principios democráticos, insista muchísimo estos días en consultar a la ciudadanía sobre el futuro del país. Que los sondeos sean favorables a C's es puritica coincidencia.
Sin embargo, para Rivera (y Rajoy y Sánchez) algunos partidos políticos no son respetables y no se debe ni contar ni pactar con ellos, pese a que hayan sido elegidos en las urnas. Esos partidos políticos son los nacionalistas periféricos (los nacionalistas centralistas son ellos) y los independentistas. Da igual que esos partidos estén inscritos en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior español, que estén formados por españoles y que representen a españoles que los votan en urnas españolas; son españoles 'escoria' y no cuentan.
Esos con los principios democráticos de nuestros políticos.
Los señores Rajoy, Sánchez y Rivera son también unos firmes convencidos de la españolidad... La españolidad, según ellos, no se elige, viene de serie, y, con ella, el orgullo patrio. Tan firme es el sentido españolcrático del señor Rivera que ve españoles en todas partes, no ve personas, solo españoles. Ve españoles incluso en quienes no se sienten españoles.
Es verdad, tener o no tener una nacionalidad u otra de entrada, no es algo que uno decida, le viene dado, le guste o no. Luego se pueden solicitar otras o hacer méritos para perderlas pero esa es otra historia. El caso es que lo que siente el corazón de uno, el bolsillo o la costumbre es una cosa, pero lo que rige a efectos prácticos es aquello que pone en tu carné de identidad.
Español es todo aquel en cuyo carné pone que lo es. Así que los nacidos en Catalunya somos, de forma impepinable, administrativamente españoles, tan españoles como los nacidos en Córdoba, Badajoz, Teruel… aunque a algunos nos chupe un huevo; y también somos catalanes, aunque a algunos nos chupe también el otro huevo.
Resulta que algunos españoles quieren dejar de serlo, y habrían preferido hacerlo por las buenas y en las urnas; pero eso no es respetable. Ni siquiera aunque sean un número nada desdeñable, alrededor de 3 millones, es digno de tenerse en cuenta, pese a la firmeza de las convicciones democráticas de nuestros políticos. Nada, aquí solo se vota lo votable.

Es decir, españoles somos todos, por cojones, solo que hay españoles de 1ª, que son los que piensan como ellos y de 2ª, que son todos los demás, y un escalón más abajo está la 'escoria', los terroristas, los golpistas, que son aquellos EJPAÑOLES que votan a los partidos independentistas…
Claro que, llegado el caso, si es necesario, nos hacemos unas croquetitas con nuestras palabras y nos las merendamos, como ha hecho Sánchez para poder pactar con los ‘golpistas catalanes’ y con 'los amigos de ETA' y gobernar. Pero lo ha hecho por exigencias de su sentido de la responsabilidad, de su vocación de servicio a España, mientras su alma rojigualda lloraba.
Aquí en Catalunya ocurre algo similar. También existen catalanes de 1ª y de 2ª, e incluso de 3ª. La catalanidad la define, administra y reparte el grupo que tenga la mayoría parlamentaria o más músculo en la calle y en TV3.
Pocas cosas pueden ser tan perversas en un Estado de Derecho como el que existan ciudadanos de distintas categorías. A mí me sorprende muchísimo que lo aceptemos pero, cuando lo analizo, me doy cuenta de que prospera porque todos colaboramos en la construcción de ese discurso y lo usamos a conveniencia.
Los ciudadanos somos los mayores interesados en acabar con esta paradoja perversa, si no es por sentido democrático, que sea por egoísmo: hoy sirve para aplastar a quienes no piensan como tú pero mañana puede ir en tu contra.<- font="">
Por cierto, con lo demócratas que son todos, firmes convencidos, y no dejan a los españoles residentes en Catalunya expresarse sobre su futuro. Especulan, hablan en nombre de los catalanes, se inventan mayorías, minorías, pareceres… dicen que los catalanes piensan esto, los catalanes quieren lo otro… No tengo ni puta idea de cómo saben qué queremos los catalanes, todo son hipótesis y facturas de Demoscopia, con lo facilísimo que resultaría preguntar en un referendo bien organizado y con garantías.
Y no, no tiene sentido que los españoles residentes en Fuengirola o Santurce o Mérida opinen sobre las cosas de los catalanes residentes en Catalunya, por más que Rajoy-Rivera-Sánchez se empeñen en que sí… A los españoles residentes en Catalunya también nos afecta mucho quién gobierne en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha o en la de Madrid y no participamos de esa decisión.

lunes, 21 de mayo de 2018

Parece que a Urdangarín también le han hecho 'descuento' en los títulos académicos y el Máster de ESADE. Recordemos que ESADE es una institución académica privada de educación superior gestionada por la Universidad Ramón Llull, que es una escuela de élite y que tiene (o tenía) prestigio mundial.
Que algunas Universidades regalen los Máster es grave, gravísimo, pero no es lo más grave. Más grave que eso es que algunas personas crean que tienen derecho a conseguir esos títulos sin currárselo. Y más grave todavía es que crean que tienen derecho a conseguirlos sin currárselo porque ellos son 'ellos'. Y es más grave todavía que tengan la seguridad de que los pueden conseguir haciendo valer que son ‘ellos’.
Lo menos grave de todo es que lo hagan.
Lo más grave de todo es que los demás asumimos que es así.
Esas personas que creen que tienen derecho y saben que, efectivamente, pueden conseguir un Máster sin currárselo haciendo valer que son 'ellos' y que los demás asumimos que es así, forman una casta.
Podemos ha decidido erradicar ese término de su discurso, pero las castas siguen ahí.
Vaya por delante que:
las soberanías nacionales, los himnos, los territorios, las banderas, los símbolos, la patria, los reyes, las estatuas ecuestres, etc, etc, etc me los paso yo por el congreso de la entrepierna, eso por un lado... (a mí me importa la gente ocupe el territorio que ocupe y hable el idioma que hable);
y, por el otro, que creo que los ciudadanos deberíamos poder elegir nuestro futuro (aunque no tengo clara la fórmula)...
pero se supone que a vosotros todas esas cosas os importan, los himnos, las banderas, la patria, los regímenes, etc, y demás símbolos patrios, si no, ¿a qué toda esta movida?
¿Y de verdad os extraña que un Estado se defienda y tome medidas contra quienes atentan contra su integridad territorial? En tiempos de guerra por menos te fusilan, joder.
Pa flipar...
Si estas cosas me pillan un día un poco bajo, me hacen pupa; hoy... pues me río.
Me escribe un tipo de parte de una cervecera que elabora birra con XXXXX, me dice que son los primeros en elaborar cerveza con XXXXX y que si queremos distribuirla en Barcelona.
Con la mejor de las intenciones, para que no hagan el ridículo diciendo eso por ahí, les respondo que no son los primeros en elaborar cerveza con XXXXX porque Fulanito lo hace desde hace tiempo. Lo del ridículo no se lo digo, claro está.
Con respecto a la propuesta comercial, les digo que para distribuir, ahora mismo, no, que tenemos un porfolio demasiado amplio, pero que para la tienda sí me interesa, que si es posible que me envíen precios y una muestra. Lo habitual, vaya.
Todo esto con la más absoluta educación en un tono lo más desenfadado posible, acorde al de su primer correo.
Me responden que ya saben que Fulanito hace birra con XXXXX pero que como ellos no la ven por su zona, pues que no importa o algo así.
Se extienden un poco en loas y alabanzas de sus productos y de ellos mismos (que resulta que son todo mujeres aunque quien me escribe es un hombre) y bla, bla...
Acaban el correo diciendo que ya han contactado con otra empresa mejor y más guay que la mía que se ha mostrado interesada, que no me van a enviar nada porque no piensan trabajar conmigo porque les he faltado al respeto.
Punto.
Como una ya tiene temple porque tiene tablas, me fuerzo a pensar que han interpretado mal algo de mi correo y les escribo de nuevo para pedirles disculpas y para asegurarles que no era mi intención ofenderles. Les pido por favor que me señalen qué les ha molestado para, así, poder aclarárselo, porque es seguro que se trata de un malentendido.
Nada.
Les he vuelto a escribir hace un par de horas.
Ya os contaré.
Ah, a todo esto, nuestro nombre escrito como el culo en el correo, pero yo no me ofendo.
acaba de devolver la paz a mi alma... acabo de entender qué me pasa, por qué estoy de acuerdo a veces con algunas cosas que dice alguno del PP o de C's... y en contra de algunas cosas que dice alguno de Podemos... y es sencillo: 
--------------> cuando oigo a un político criticar a otro, CASI SIEMPRE estoy de acuerdo <--------- span="">