sábado, 13 de mayo de 2017

Mecagoenlaputa...

42... 
¡42! 
¡¡42!!
Ni se te ocurra venirme con hostias, te lo advierto. Ni Happy ni Hoppy ni mierda.
A Google se lo permito porque Google es Google...

viernes, 28 de abril de 2017

El mundo es un lugar fascinante pero muuuuuy peligroso, ¿cómo no me he dado cuenta antes? (Cachorro de Humano 4)

Las entradas sobre Cachorro de Humano no tienen ni de lejos tantas visitas como las que hablan de cerveza, sin embargo, son, para mí al menos, muchísimo más interesantes. Parece lógico: la mayoría de mis contactos son cerveceros y si leen este blog es porque me conocen de vender cerveza. 
No importa.
Este relato lo proyecta una experiencia real y están cobrando, ambos, dimensiones insospechadas. Y lo que queda.
Quienes me conocen un poco más allá de la cerveza, saben lo importante que está siendo esta aventura para mí, tanto el vivirla como el contarla. Quizá es lo que necesitaba.


* * *

Entrada anterior:
Más enseñanzas sobre la cría de un ser humano (Cachorro de Humano 3)

Antecedentes: Es domingo y he decidido llevar a Cachorro de Humano al parque de la Ciutadella. El parque está lleno de gente pero hemos encontrado un huequecito en la hierba. Una vez nos hemos instalado, con todo lo que supone, a la niña le ha entrado caca... sí, caca, así que vuelta a desmontar el campamento y corriendo a buscar un bar.
De vuelta al parque...


El parque está lleno de gente, lleno, llenísimo. Por mi gusto me daría la vuelta, no soporto las aglomeraciones ni el bullicio, pero, claro, si fuera por mí estaría de birras y no en un parque snob rodeada de snobs y cargada con un quintal de juguetes, y es que resulta que no estoy aquí por mí, sino por la niña; y ella está extasiada, nunca ha visto nada igual.  
No soy buena con las descripciones, así que deberá bastar con una acumulación de elementos: Los domingos, si hace bueno, el Parque de la Ciutadella es invadido por familias con niños pequeños, por malabaristas, funambulistas, runners, músicos, globos, bongos y otros generadores de ruidos pseudoculturales, rastas, helados, aros en orejas, narices y lenguas, mascotas exóticas, jipis y fauna de la progresía tan ecléctica que acaba resultando homogénea, por moderneces y modernidades tradicionales importadas de culturas supuestamente más avanzadas que la nuestra, esas tan admiradas por los progres de mi generación, pero también por manifestaciones culturales no tan admirables, etcétera. Todo este variopintismo se distribuye por el parque confusamente, parte paseando, parte consumiendo, parte desparramado en el césped… 
Ha cambiado mucho desde que yo lo frecuentaba, hace 25 años. Por aquella época estaba plagado de gente chunga o marginal, travestis, gais, putas, drogadictos, chulos, manguis, sintechos… El tipo de gente que me atraía, vaya.
El ambiente y el colorido embelesan a la niña. Se le queda prendada la vista del número malabar de un perroflauta: una bola de cristal grande como un melocotón gordo le sube y baja por los brazos como si tuviera vida, pasa por detrás del cuello y desciende por el torso, rodea su cintura y vuelve a ascender hasta el hombro, y de ahí va hasta la mano otra vez. Me mira con los ojos muy abiertos para compartir conmigo el prodigio y se ríe a sacudidas extasiadas, borbotones primigenios. Las estrellitas que le brillan en la mirada a mí se me anudan en la boca del estómago. ¿Cuándo dejé yo de tener capacidad de maravillarme?
La colonia de una chica que pasa me trae de vuelta a alguien que fue muy importante para mí. ¿Dónde andará?
Hace sol.

Tengo un poco de hambre.
Buscamos un nuevo huequecito en los parterres para comernos los bocatas pero está todo abarrotado, más que antes. No encontramos nuestro espacio natural entre los numeritos circenses, las fiestas de cumpleaños, las competiciones deportivas al máximo nivel en la modalidad Pelotita de Velcro en la categoría Panzón Dominguero, las jaurías de perros con pintaza de ser de razas carniceras despiadadas devoraniñas, las hamacas que cuelgan entre dos árboles, los manteles, las formaciones musicales folklóricas, los iPad con reguetón, las gorras con la visera en el cogote, las botellas de 2 litros de calimocho, el Congreso de Fumadores de Porros Dos Papeles, las escenitas tórridas de a tres, etc., etc., etc…
Yo estoy que no me decido entre taparle los ojos o los oídos a la niña o dejarla K.O. para salvar su alma. Pero… pero… pero… ¡Cuántos peligros! ¡¡Y cuánta sinvergonzonería!!  ¿Cómo no me había dado cuenta hasta hoy???

Nos vamos a las barcas, eah, que al menos los patos no fuman porros ni casifollan en público aunque estén en bolas, y ya comeremos después o no comeremos, no importa.

No hay cola en las barcas, menos mal. Ninguna de las dos soportamos hacer cola.

Temía que no iba a saber manejarme con los remos. La última vez que cogí un remo de estos fue en El Retiro hace casi quince años, y no iba con niños, pero debe de ser como montar en bicicleta o liar porros, que no se olvida, porque en seguida le pillo el tranquillo otra vez.
A ver si no desnuco a ningún pato…

Soy un poco puñetera, sí. A la que la niña me dice que no me mueva mucho, que le da miedo, a mí me entran unas ganas irrefrenables de saltar y bambolearme. Y lo hago.
Se agacha, se acurruca al fondo de la barca y me suplica que pare con un terror tan divertido que salto más fuerte. Se parte de risa, me dice que ‘estoy tocada del bolet’ y a mí me entra la risa también. Ella se incorpora y empezamos a saltar las dos. Entre salto y salto me pregunta que qué pasaría si la barca se volcara y le digo que, lógicamente, nos caeríamos al agua, claro. 'Yo no sé nadar', me dice.
-Yo tampoco.
-¿Y nos ahogaríamos?
-Pues claro que sí. Aquí, si te caes al agua, te ponen una multa y además dejan que te ahogues.
Me mira muy seria. Lo de la multa tengo que claro que le importa un pito pero lo otro no. Continúo:
-Nos ahogaríamos y nos convertiríamos en patos.
Tuerce la boca y se pone en jarras, con las piernecitas abiertas para equilibrarse.
-¿Ves todos esos patos? –le digo y extiendo el brazo abarcando la población de patos del estanque-, pues es gente que se ha caído de las barcas y se ha ahogado. Durante el día tienen aspecto de pato pero por la noche, como el parque está cerrado, se convierten en zombis y montan fiestas.
Levanta una ceja, procesa la información, se ríe y, tocándose la sien con un dedo, dice:
-Susana, estás muuuuy tocada del bolet.
Nos entendemos.
Empezamos a perseguir patos, a chocarnos con otras barcas. Los adultos me miran con cierta reconvención; los niños, con sorpresa o susto o risa. Me doy cuenta de todo, faltaría más, pero hoy me he dejado el traje de adulta en casa. ¡Caca, culo, pedo, pis!
A veces me digo: 'Susanika, ¿y si te ve algún cliente haciendo monerías??? Tu reputación a la mierda'. Y yo misma me respondo: '¿Reputación? ¿Qué reputación?? Susanika, hija, que te ha visto todo el sector con fregonas en la cabeza...'

La veo venir… sé lo que pretende hacer… he visto la asociación de ideas dentro de su cabecita transparente… interpreto su sonrisa maliciosa y ese brillo en los ojos… le veo la intención y ella ve que yo lo sé, que sé qué va a ocurrir en los próximos segundos... pero no puedo hacer nada para evitarlo por dos motivos: 1, estoy ocupada intentando evitar una colisión lateral de nuestra barca contra una roca; 2, carezco de la autoridad moral necesaria para impedírselo.
Hace cuenco con las manos, las sumerge en el agua sucísima y me lanza un chorretón que me empapa de arriba abajo… ‘Es la venganza ¡¡por haberme hecho pasar miedo!!’ me dice riendo excitadísima por su osadía.
Me está bien empleado.
Los adultos de otras barcas mueven la cabeza de lado a lado muy serios; los cachorros mueven la cabeza de arriba abajo y sonríen de envidia.

Y ahora toca la merienda, dos bocatas más y una pieza de fruta. El parque va decayendo y hay algún claro en los parterres.
Tras las persecuciones, el pino puente, el sobeteo a todos los perros del parque, los bocatas llenos de pelos de perros sobeteados, hacer la croqueta sobre la hierba, hacer la croqueta sobre otros usuarios del parque, romperme una rótula y el pantalón contra una piedra, un pipi (suyo) entre los arbustos, la niña se ha emperrado en un globo, pero también en una chuche, también en el McDonalds, en otro Kinder Sorpresa, también en un helado, y también en una bola de esas que expenden unas máquinas y que tienen un juguete dentro, y también en ir al cine, en un bocata de Nocilla, otra vez en un globo, y en una chuche, etc, etc, etc. Y yo le digo que no, que hoy ya hemos subido a las barcas y ya ha comido un Kinder de los cojones (esto lo pienso pero no lo digo), que no es bueno comer tantas porquerías y que no se puede comprar todo.
-¿Por qué?
-Pues porque cuesta dinero.
-¿Y qué?
-¿Cómo que 'y qué'? Pues que tengo poco.
-Pues no lo pagues. El papa a veces no lo paga.
Vale. Bien. Cojonudo. Lo que me faltaba.
Al estado de inocencia propia de un niño hay que añadir que para ella las cosas no cuestan dinero, se pagan con entradas o tarjetas o simplemente no se pagan. Chimpún.
Aquí hay trabajo por hacer.



Enseñanzas extraídas hoy sobre la cría de cachorros humanos:
1ª La distancia no es una magnitud de espacio sino de voluntad.
La distancia se mide en Quieroíres, y es una unidad inversa, es decir, a más Quieroíres, más cerca. Da igual dónde esté el McDonald’s o la chucherería o el parque y dónde estemos nosotros, todo eso es relativo, sin embargo, el querer ir es absolutamente absoluto, y esto es aplicable también a la cuarta dimensión.

2ª Kinder es Dios y Kinder Sorpresa es su profeta, y yo soy la fucker monaguilla que no para de gastar los dineritos en huevos. Estoy hasta los mismísimos versión femenina.

3ª Las mudas y la ropa de repuesto nunca serán suficientes, ni aun llevando a rastras un baúl ropero.
Si llevas un pantalón, ensuciará dos. Si llevas dos, manchará los dos y, de propina, la camiseta. Si llevas recambios infinitos de pantalones y camisetas, se caerá a un estanque con las zapatillas y el abriguito puesto. Y si es verano y no lleva abriguito, elegirá caerse justo cuando le has dejado tu móvil para cazar un Pokémon.
Leía hace poco en alguna de esas webs de autoayuda largoplacista que la única manera de prever el futuro es creándolo tú mismo. Según esa teoría, las tardes de domingo con cachorros humanos se 'crean' al tomar las medidas de precaución.


4ª Los zombis no existen; Papá Nöel, los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez y Elsa de Frozen, sí. Que exista Dios está por ver. Está intentando pasar el examen de la razón pero pinta mal y todo parece indicar que...

Si quieres saber más sobre esta historia, que se acabará convirtiendo en algo más, síguela en la etiqueta #CachorroDeHumano
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Cachorro de Humano 3

lunes, 24 de abril de 2017

Dad de beber al analfabeto...

La frase del día de hoy, víspera de Sant Jordi, ha sido: 'Como no le gusta leer pues...' Va, venga, complétala: 'Como no le gusta leer, le compro cerveza.'
Por mí, cojonudo, claro. Venga hacer caja, y venga, y venga... 
Me iba repitiendo por dentro: 'SusaniKa, estás dando de beber a un montón de analfabetos...' Y ese pensamiento me hacía sentir súper bien, muy ilusionada y me reconfortaba. Me he sentido útil!



No tengo remedio, en lugar de estar agradecida...

¿Qué pasa? No todas las entradas han de ser sesudas, ¿no?
;)

jueves, 13 de abril de 2017

Más enseñanzas sobre la cría de un ser humano (Cachorro de Humano 3)

Domingo por la mañana, sol intenso y calor tras varios días de invierno. Me gusta el sol, lo necesito. Salgo a correr, a llenarme de luz y, cómo no, a cazar Pokémons.
Para entretenerme (mi cerebro, como la Historia y la Literatura, rechaza los espacios en blanco) pillo al vuelo retales de conversaciones ajenas y le compongo una historia a cada barcelonés que me cruzo, ‘...y es por eso por lo que no quiero ir. ¡Y punto!', 'Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...' -'… que hierva unos minutos, dos, tres… apagas el fuego y lo dejas reposar un ratito…' - '… pues que no me toque los cojones, que yo por las buenas soy muy bueno…’ mientras le doy al disco de las Poképaradas. Imagino un antecedente y una continuación a esos pedazos, los contextualizo para que tengan sentido, pero hoy tengo una misión mental: decidir dónde llevar a un cachorro de humano de 6 años y que nos divirtamos los dos.
Tras descartar los museos porque me aburren (soy chica de acción, no de contemplación) y todo aquello que refuerce la asociación gastar-diversión, quedan las actividades al aire libre o ir a misa. Actividades al aire libre o misa... hum... dudo (es coña) pero al final decido que hoy me la llevo a la Ciutadella, primero a jugar un ratito en el césped y a hacer gimnasia (le encanta!) y luego a las barcas. Es un menú muy completo: acción, aire libre, interacción, solete... Y, oiga, no hay infancia digna de llamarse como tal sin barcas. 

Llego a casa de la cría de humano para recogerla. Está ubicada en un barrio de aquellos realmente pintorescos y multiculturales, lleno de contrastes: edificios nuevísimos de protección oficial, edificios nuevísimos y además modernísimos y lujosísimos de grandes corporaciones, centros comerciales para plebeyos, naves industriales, la mayoría desocupadas, 'casas baratas', muchas de ellas tapiadas puertas y ventanas (no sé si para evitar que entren okupas o para impedir a los fantasmas salir), amplias zonas verdes, muchas equipaciones municipales, taburetes en las puertas, motos robadas, muchos quinquis, parados de larga duración, ociosos contemplativos en las esquinas, alcohólicos panzones de camisa abierta y chándal, manguis... ¿cómo se les llama ahora, ciudadanos en riesgo de exclusión social? Nada que no conozca bien pero que ahora me queda muy lejos ya. 
Espero que no me hagan entrar en casa y que no nos líen mucho. Saludarles es un trámite necesario, lo sé, pero me incomodan determinadas actitudes y me pone negra el trato que le dan a la niña.
Sale a recibirme un cachorro, el de perro, una nube de gas tóxico, mezcla de tabaco y hedor corporal, la barriga del padre del cachorro humano con él detrás y los gritos de la pareja de este para que me limpie los pies, que acaba de fregar. Sonrío en un ejercicio necesario de diplomacia. Fregar… El piso está de mierda que sube por las paredes pero es cierto que el suelo está mojado… de algo. Me limpiaré los pies al salir.
Al final del séquito de bienvenida, aparece una enorme sonrisa de dibujos animados pegada a la cara de una niña preciosa. No, no me gustan los niños, solo tolero a esta cría de humano, y eso es porque únicamente la soporto los domingos de 12 a 18h.
Me llena la cara de babas y pone la suya para que la bese, lo hago y nos vamos. Antes le revuelvo el pelillo corto, cortísimo, tan corto como el mío o más. Más adelante os explicaré dónde ha ido a parar su media melenita.
Pues eso, nos vamos. No pregunta, simplemente confía. Resulta de una mansedumbre desasosegante. Supongo que confía en mí lo necesario.

Hoy he aprendido unas pocas cosas más sobre los cachorros humanos:
No es que las ‘cosas de lavabo’ de los niños tengan una ley propia, no. Las ‘cosas de lavabo’ de los niños no tienen ninguna ley, son una puta anarquía.
Un periplo por todos los bares de camino al parque de la Ciutadella, con escala en un zumo de naranja natural y un zumo de piña, en un agua con gas y un zumo de piña, en una tónica y un zumo de piña, en una free damm y un zumo de piña, en cuatro pataletas porque quiere Cacaolat y chuches y en tres pipis* míos para que la niña hiciera pipi… y nada. 
-Es que no tengo.
-¿Pero ni un poquito?
-No.
-Aaaanda, haz un poquito. Porfi, porfi, inténtalo…
-No tengo.
-Porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi, porfi...
-Es que no tengo...
-Y te compro un Kinder!! 
Mierda! He caído en su trampa!!
-Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeno, vaaaaaaaaaaaaaaaaaaale…

Y aquí empieza mi zozobra: ¿tengo que acompañarla? ¿hasta qué edad se acompaña a un cachorro al baño? ¿Se limpian solos? ¿Y qué hago con el ‘equipaje**’ si tengo que acompañarla? No cabemos todos en el lavabo!
¿Gritará ¡¡¡YAAAAAAAAAAAAAAAA!!! desde el baño para que vaya yo a limpiarle? ¿Y qué tengo que limpiar? ¿Y cómo??? ¿Y si la secuestran por el camino??? De aquí al lavabo hay al menos 6 metros!!! El mundo está lleno de pervertidos!
-Oye, ¿tengo que acompañarte?
Me mira y sonríe con los ojos.
-No, ya soy mayor.
-Ya, ya -le digo-, tú sí pero yo no y me da miedo quedarme sola aquí.
Me mira muy seria escrutándome. Yo también a ella. 
-Baaah, Susanika, me estás engañando… -y se ríe con todo el cuerpo. Ya me va conociendo.
-Oye, al acabar límpiate bien el....… la....… el....… el chumi... el coñ… el chirr… el potorr…
-La vulva.
-Eso! La vulva! Que ya no me acordaba del nombre.
Levanta una ceja que expresa inequívocamente que no me cree y me sentencia. Es cierto, soy idiota.
Se va hacia el lavabo poco convencida.
-No toques nada!!! –le grito. Eso me lo decía siempre mi madre así que supongo que es necesario.
Silencio.
3 minutos después:
-¿Ya has mead… digo has hecho pipi?
-No. No tenía.
-¿Pero ni un poquito?
-No. Nada.

Y justo cuando acabas de terminar de instalarte en la hierba, toallas extendidas, zapatos con sus calcetines a buen recaudo, pantalón tejano enrollado hasta la rodilla cortando la circulación de la pierna (soy así de cafre), las bolsas de los bocatas y el agua fresca ubicadas, camiseta de tirantes, pelota inflable inflada, palas y pelotita, remolque de plástico, muñecas y muñecos y cochecitos y barquitas y lápices de colores, cremita… la frase, como una sentencia, que viene a cambiarlo todo, más que una declaración de guerra o de amor:
-Aaaaaaaaaaaaaayyyyyyyy, ¡tengo que ir al lavabo!! ¡Tengo caaaaaaaaacaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
Mecagoentupadre pienso.
Con esto sí que no contaba yo!!! Caca!!!! Para mí es lo mismo que decir ¡El coco!!!!
-Pero… pero… pero… pero… pero… ¿muchaaaaaaaaa????
-Sí!!
Eah, a correr!

*En los diálogos con los niños, algunas palabras, como esta por ejemplo, sufren un proceso eufemístico que las convierte en llanas. 
**Mi inseguridad me lleva a que sacar de 'ocio' al cachorro humano suponga un despliegue logístico similar a una mudanza: Ropa de repuesto, bocadillos, agüita, toallas, pañuelos de papel, ropa por si hace frío, ropa por si hace calor, ropa por si llueve... y juguetes, entre 15 y 20 kg de juguetes. Y medicinas, claro. Parezco un médico de campaña.


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***

Señor Rajoy, antes de intervenirnos, cortarnos los suministros, sitiarnos, soltarnos toros de miura y leones, echarnos cosas tóxicas, bombardearnos y demás, recuerde que el Dios de los judíos, Yahvé, dijo que habría perdonado a Sodoma y Gomorra de haber habitado en ellas un solo hombre justo, y tenga presente que el segundo equipo más seguido por los catalanes (catalán es todo aquel que vive y trabaja en Catalunya según los nacionalistas pragmáticos) es el Real Madrid. 

martes, 4 de abril de 2017

'Una ventana al mundo'

El título de este post es el ‘asunto’ que ha ido arrastrando el último intercambio de correos con JJC. En el correo inicial, nos enviaba una foto con las vistas desde su ventana: El pedacito de mundo encuadrado es un valle verde con montañas soleadas al fondo, casi una postal. JJC sabe que le envidio por vivir en un lugar así, pero ahora mismo no le arriendo las ganancias: la ventana es la de la habitación del hospital.
(JJC no son sus verdaderas iniciales pero es un viejo conocido de muchos de vosotros y no quiero airear cuestiones personales, y sois muy sagaces... 😉)
Conocemos a JJC, C a secas para nosotras, desde qué sé yo cuándo, pero mucho. Han pasado años, visitas fugaces y no tan fugaces, hijos, nietos, sobrinos, muchas circunstancias buenas y malas, y muchas cervezas también, por supuesto.
Cuando la relación era exclusivamente de proveedor-cliente en sus manifestaciones y solo nos habíamos visto una vez, ya había algo más, un buen rollo de fondo, una tranquilidad familiar… esas cosas que no se mencionan por una supuesta madurez emocional, madurez mal entendida en mi opinión, pero yo no soy nadie. Los correos estaban cuidados en la forma y cargados de connotaciones personales. Él llevaba algo adelantado: seguía el blog 2D2Dspuma, por favor y tenía una idea bastante fiel sobre nosotras.
C se coló en nuestras vidas por esa puerta secreta que todos tenemos sin saberlo (lógico, es secreta), por la cual acceden las personas sencillas que vienen para quedarse. Un día, algo provoca una revisión y te das cuenta de que están definitivamente instaladas ahí y de que, además, sin saberlo ellas y quizá tampoco tú, han sido testigos, causantes directos, acompañantes, catalizadores, beneficiarios o cómplices de capítulos importantes de tu vida.

Ya hablé de C aquí anteriormente. Hace unos tres años, una crisis personal long tail que me había dejado sin fuelle, por un lado, y la sospecha de que la cerveza ya no me inspiraba, por otro, me llevó a dejar el blog 2D2Dspuma, por favor en barbecho, sin previsión de retomarlo. Entonces recibí un correo suyo con grandes noticias: había superado el cáncer!! (algo que ya sabíamos como se verá más adelante) y los médicos le permitían alguna cervecilla.
El correo acababa así:
“Susana, una cosa personal... he visto con tristeza que ya no escribes en tu blog... tengo que decirte, para eso de tu decepción, que, durante todo el tiempo que llevo jodido, tu sentido del humor (que comparto...), tu buen escribir, tu elección de los temas a tratar,... me han ayudado infinitamente. Te he seguido con todas mis ganas, me he cabreado los días que no escribías nada, me he alegrado los días que había tema :-) , he leído y releído tus posts, que me han ayudado a ir tirando en estos tiempos tan fotuts. Te doy las gracias por ello, de todo corazón y con toda sinceridad ¡no te lo tomes a mal! :-)"
Días después me llegó un paquete: el blog encuadernado, desde la primera entrada, con una nota de agradecimiento. Impresionante.
Había recibido más mensajes en ese sentido: Carlos, Jordi, Mikel, Kamon, clientes de la tienda cuyo nombre no sé… muchos, pero fue el de C el que me volcó la voluntad: 'Yo' 'escribiendo' 'era capaz de hacer sentir cosas buenas a alguien'... buffff... 
Revisé mi crisis, que superó la revisión y sobrevive todavía, la japuta, pero esa es otra historia, y acabé entendiendo que un proceso natural, suyo y mío, del blog, lo había trasmutado de blog de empresa en blog personal y lo acepté, era el primer paso, y entonces decidí trasladarlo y renombrarlo, y de este modo nació el blog de SusaniKa. Así que C tiene parte de responsabilidad en esto. :)

C también está en el germen de Attack the Krab!!, la cerveza con la que recaudamos fondos para financiar la lucha contra el cáncer cabrón. La noticia de su enfermedad nos había impactado mucho, tanto que a su silencio ocupado por operaciones, tratamientos, recuperaciones, revisiones, etc. nosotras respondimos con silencio también. No supimos gestionar el apuro de recibir malas noticias como respuesta y nos quedamos esperando. Una cagada mayúscula.
Un día, mucho tiempo después, un cliente nos trajo un abrazo de su parte y nos dio buenas noticias. C había superado el cáncer aunque estaba algo cascao. La alegría dio paso a un sentimiento de profunda capullez que no nos hemos quitado de encima todavía hoy. 
C nunca nos ha reprochado que no le hubiéramos escrito durante ese tiempo, pero yo lo hago a menudo.
Al poco tiempo enfermó el padre de María y luego nuestra mejor amiga, con muy distinto pronóstico y radicalmente distinto resultado, pero siempre una puta mierda. Y ¿para qué más? Había que hacer algo y nosotras solo sabemos vender cerveza. Puto cáncer. 
#AttackTheKrab!!

Tenemos en el aire una visita a esas montañas de postal pero no queremos verlas a través de esa ventana, queremos patearlas, y la salud no da tregua a JJC. Está jodidillo otra vez. No, esta vez no es grave, el puto cangrejo está muerto y bien muerto, pero lo que C tiene ahora es molesto y engorroso.

C, sé que esto no te aliviará los dolores ni acelerará la recuperación, pero igual te distrae diez minutos y te hace reír un poco. He recuperado algunas perlaKas chulas y me han prestado otras, que sé que te hacen gracia. En cuanto nos des el OK, nos vamos a verte, pero queremos irnos de birras por ahí, así que ponte bueno.
¿Me crees si te digo que estás en nuestro pensamiento mucho más de lo que la ejem premura en responder a tus mails da a entender? ¿Me crees también si te digo que siempre nos has hecho sentir especiales? Con este post quiero devolverte un poquito de todo lo que nos has dado. :)

ANTOLOGÍA PERLAKIL

-¿Qué diferencia hay entre estas dos cervezas?'
Son la TAP 1 y la TAP 5 de Schneider, una Weisse y una Hopfenweisse.
-Mira, esta es una cerveza de trigo 'normal', como una Franziskaner rubia, y esta es un poco más fuerte de alcohol y lleva más lúpulo, es más aromática, más amarga... tiene un punto así como herbal, como mentolado...
-Ah, es más Epidor.
Cuando he vuelto de recoger los ojos de debajo de la estantería, la muchacha me dice riendo:
-Se nota que no tengo ni idea de cerveza, ¿verdad?
-Un poco -le digo yo.
Y nos hemos puesto a reír. Final amable para todos. :)

*

En el contexto de una entrevista a un elaborador con motivo del lanzamiento de un producto nuevo:
-Oye, ¿no podríamos usar un sinónimo o algo? Es que ‘lúpulo’ es una palabra muy rara.
(Mojo verde o perejil mismo, a tu gusto.)

*

Se da un reencuentro en la tienda.
-¿Cómo lo haces para conservarte tan joven?
-Bebo mucho alcohol. El alcohol es un conservante: Evita el envejecimiento, sobre todo si abusas porque te mueres antes.

*

Un cliente sale huyendo horrorizado porque no tenemos Moritz Epidor, que ‘es como la Guinness pero no tan amarga...’

*

-Para él, esta XXXXX súper fuerte. ¿Tienes algo suave ‘estilo suavito’ para mí?

*

Curso de elaboración impartido en catalán.
Profe: El llúpol s'afegeix en tres quotes: amargor, sabor i aroma. Calcularem els ibus de les dues primeres. La cuota d'aroma no desprèn amargor perqué no bull.
Alumne: I el llúpol et fa cas?

*

-Queremos una cerveza artesana pero que no sea demasiado agria.

*

-Pues la principal característica de las cervezas gruit es que no contienen lúpulo.
- Y si no contiene lúpulo, ¿cómo fermenta?

*

-¿Alguna sugerencia de la carta que marine con mi cerveza?
-Un grumete poco hecho.

*

Me pide media pinta de Menduiña Bitter. Como a otro del grupo le he servido una Collesi Bionda, que es una Belgian Ale, y se la han pasado todos (que rule!, que rule!), quiero advertirles de que esta, la Menduiña, es muy distinta.
-Esta es más tipo inglés... -adelanto con la intención de explicarle qué va a encontrarse pero me vuelvo porque antes quiero acabar de servir otra pinta.
-¿Y eso qué significa? -el muchacho pone mucho interés y eso me halaga.
-Que es más amarga, menos alcohólica y más seca -para que luego digan que soy borde, eah.
Se gira satisfecho y ufano a explicar al resto del grupo que le van a poner una cerveza tipo inglés.
El sabidillo del grupo, el viajado, añade: 
-Ah, sí, te la pondrán tibiecita, un poquito caliente... los ingleses beben la cerveza caliente.
Y con fideos y chorizo, pensé.

*

Conversación entre dos socios de un bar:
-...pero si hacemos una cerveza artesana para nuestro bar, ¿qué va a pensar nuestro distribuidor de cerveza? (Mahou-San Miguel)

*

Mirando atenta y minuciosamente un chapador de palancas... ya sabéis, el rojito ese con campana para chapas de 26 y 29cm:
-¡Anda, qué sacacorchos tan chulo!

*

-No sé qué manía tienen los artesanos con no pasteurizar, que luego la cerveza se vuelve de la copa a la botella...
-Esto... ¿que qué? ¿Cómo?
-Eso, que las cervezas no pasteurizadas, cuando las sirves en la copa, hacen zzzzuuuup!! y se vuelven a la botella.
(Dicho por un responsable de una macrocervecera.)

*

-Buenas, quiero una ale con tropezones.

*

-Buenas, quiero un saco de patatas.

*

-Buenas, ¿tenéis pizza?

*

-Buenas, ¿tenéis kebab?

*

-Buenas, ¿tenéis garbanzos?

*

-Buenas, ¿tenéis zapatillas?
-Sí. Dos. Una en cada pie.

*

Se abre la puerta.
-Buenas tardes.
-Buenas tardes –responde Encarni.
A ver si es verdad, la mañana ha pasado sin incidentes.
-Que digo yo que he visto ahí, en el escaparateeeeeeeeee…............……
-¿Qué?
-Que es que resulta que tengo una amiga queeeeeeeeee……...........…
-¿Qué??
-Que he visto las botellas vacías del escaparate yyyyyy………..........
-¿Qué????? –el pie derecho de Encarni golpetea el suelo, lo veo desde mi silla.
-Que he visto las botellas vacías del escaparate y tengo una amiga queeeeeeeee………..................
-Es que no te entiendo, lo siento.
-Aisssssssssssss, a ver… que las botellas vacías del escaparate…....…… -con tono de 'chica, pues está claro, no sé cómo no me entiendes a estas alturas'
-¿Qué pasa con ellas?
-A veeeeeeeeeeer, tengo una amiga que colecciona botellas de cerveza, ¿vale?
-Vale, ¿y?
-Que al ver las botellas vacías del escaparate, me he acordado de ella, ¿vale?
-Porque tu amiga colecciona botellas, ¿no?
-Sí.
-¿Y qué quieres? ¿las botellas del escaparate?
-Yo no! Yo no colecciono botellas.
-Ya, ya… entonces quieres las botellas para tu amiga, ¿no? -a Encarni le palpita un párpado.
-No! porque las botellas del escaparate están vacías.
A Encarni le palpita el otro párpado.
-Ya, ¿y?
-Que mi amiga las colecciona llenas.
-Ah. Pero… ¿llenas de... llenas?
-Llenas y con chapa, sí.
-Ah… pues… llenas...
-Y, entonces, al ver las botellas vacías en el escaparate he pensado que igual teníais también botellas llenas.
-¡Pues claro! Aquí tienes un montón de cervezas -responde Encarni con la mejor de sus sonrisas comerciales.
-Ya, pero es que mi amiga no colecciona cervezas sino botellas…
-Pero… llenas, ¿no?
-Sí, pero es que estas habría que vaciarlas y volverlas a llenar.
Encarni me lanza miradas fugaces… Yo me retrepo en la silla y aparto la mirada, creo que no podría conectar con la suya sin desmontarme.
-Perdona, es que no te entiendo… ¿Y qué problema hay? ¿A tu amiga no le gusta la cerveza?
-Ah, no sé… no tengo ni idea…
ÓÒ
-Pero… ¿Y entonces? ¿Qué quieres?
-No, nada, es que al pasar por delante del escaparate he visto las botellas vacías y me he acordado de mi amiga y he pensado que también tendríais botellas llenas.

martes, 21 de marzo de 2017

Cerveza industrial en el Barcelona Beer Festival

El Barcelona Beer Festival (BBF para los amigos), es ya un clásico. Y mi post sobre el BBF trufado de ‘a mí el BBF no me gusta pero…’ lo será pronto también, y también que los días previos me los pase despotricando y al final acabe yendo. JJJ

Hablando en serio: en este blog intento poner en orden mis ideas, aportar alguna luz a las de los demás y hacer reír a quien lo lea, no más. Como en cada cosa que hago, también en esto pongo lo mejor de mí. Si de mis palabras extraes mala intención, ganas de joder o rencor, o fallan mis palabras, que es lo más probable, o me estás malinterpretando.

Allá vamos con la entrega de este año, porque este año también, cómo no, el BBF llega rodeado de polémicas que incendian las redes, dando la medida de su grandeza. Esta vez lo que se cuestiona es el criterio de selección de las cervezas participantes, aunque, a poco que nos acerquemos, veremos que en realidad el problema no es con las cervezas sino con las cerveceras.

El BBF ha abierto las puertas a las ‘grandes’, concretamente a Moritz y a Estrella Galicia, aunque poco importa cuál, y a ‘gigantes’ como Duvel-Moortgat Brewery. La decisión ha molestado a muchos, sobre todo entre los cerveceros ‘pequeños’. A mí no me extraña. Esto no significa que crea que tengan razón en sus reclamaciones ni que la organización del BBF debiera actuar de otro modo, sino que me parece natural que a los cerveceros esta decisión les moleste.
El BBF no lo organiza una fundación ni una ONG, no, el BBF es un evento privado y el capital que se arriesga es privado también. O sea, el BBF es de alguien y particularmente opino que cada uno hace con sus cosas lo que le place, así que están en su perfectísimo derecho de invitar, excluir, pactar, vender, comprar, comprometer, quitar y poner en las condiciones que más les convenga.
El BBF tiene un fin prioritario que es el lucro (faltaría más!) y, probablemente, otros subsidiarios, como el placer de las cosas bien hechas, pero eso ya sería especular y tengo poca imaginación y menos tiempo, 
El BBF es un negocio, y lo es tanto para la organización como para los participantes. Y ahí está la cosa. Para muchos productores pequeños, representa una oportunidad de dar a conocer sus productos al gran público y, claro, La Chouffe, por poner un ejemplo, tira de marca y, seguramente, de precio, y las gargantas sedientas no se reparten proporcionalmente a la calidad de la cerveza (antes de probarla se desconoce) sino a su tirón. Y si uno de tus competidores factura anualmente casi 400M€ e invierte chorrocientosmil lereles en marketing y promoción y tiene un stand propio, te sientes en inferioridad de condiciones y te cabreas porque sabes que a ti se te va a ver menos.

Pero es que el 'tamaño' no lo es todo en este caso. "Nadie ha dicho que el BBF es solo para ‘pequeños’."
Brewdog es grande, Stone es grande, Flying Dog es grande, ¿y?

"Lo importante es la calidad de la cerveza."
Pues depende de para qué, ¿no? En una feria de cerveza, pongamos por caso, ’rubia’, no habrá stout, por buena que sea.
"Lo importante es la cerveza, no quien la haga."
También depende de para qué. En una feria de cerveza alemana, por buenos que sean sus productos, no habrá expositores escoceses.
"No vamos a hacer como ellos vetándoles."
Uf, ya apareció la dichosa palabrita… veto… veto… Qué veto ni qué veto, coño… Se trata de definir un espacio, de aplicar un criterio excluyente.
"La tendencia es buscar la convivencia entre cerveceras de muy diferentes volúmenes."
Chachi, trabajemos por ello. Sin embargo, por ahora hay escenarios ideales y escenarios reales.

Es una cuestión también 'de piel'.
Los 'pequeños' se sienten en cierto modo traicionados. ¿Por qué? Vienen siendo un clásico desde antes de que existiera el BBF (sí, había vida cervecera ya entonces) los encontronazos entre ‘grandes’ y ‘pequeñas’ motivados por conflictos de intereses. Las ‘grandes’ hacen valer su potencia económica y su posición dominante en el mercado (y también su poder fáctico) para cercar a las ‘pequeñas’ sobre el terreno, por ejemplo, impidiéndoles, a golpe de talonario, participar en prácticamente ningún evento gastronómico nacional. Muy reciente está el Fórum Gastronómico A Coruña 2017 del que Estrella Galicia expulsó a Cerveza Menduiña de un 'firmazo' con muchos 0 en el último momento y con todo ya preparado. Muy mal Hijos de Rivera y mucho peor la organización del Fórum.
En esta línea, una ‘grande’, incluso, llegó a afirmar que la cerveza artesana se elabora en locales insalubres y que se teme un fallo en la calidad, entiéndase esto como se quiera entender. Yo creo que alguien tendría que haber metido en cintura al autor de las declaraciones, el señor Carceller, propietario de Damm, nada menos, por la difamación y por cuestionar la labor de las Autoridades Sanitarias, pero solo es necesario un vistazo al árbol genealógico de los Carceller para saber que gozan de inmunidad. Sigamos.
El caso es que estas y otras maniobras de las ‘grandes’ han causado, como es lógico, picazón en las gónadas de los cerveceros pequeños, válgame el eufemismo.
(No llevo una venda en los ojos, no, y estoy segura de que de invertirse los papeles las cosas no serían muy distintas.)

Hasta ahora me he limitado a decir qué creo yo que ha motivado el enfado de los cerveceros. Ahora voy a decirte por qué me molesta a mí. 

Necesito que olvides los nombres propios y que te centres en la idea. No importan los personajes sino la escena. Da igual si al final la cervecera de la polémica es Moritz con su línea elaborada en el brewpub de Ronda Sant Antoni o Estrella Galicia.

Que el BBF deje participar a ciertos modelos de negocio, aunque sea perfectamente lícito y su cerveza 'para la ocasión' esté de puta madre, que seguro que lo está, me pica.
El BBF ha permitido, incluso fomentado, que se le asociara con determinada forma de entender la cerveza y con determinado modelo de empresa cervecera y que se le atribuyeran determinados valores, lo cual le ha granjeado credibilidad y activos muy importantes como el apoyo de muchos profesionales (altruistamente o no). Dar pábulo a determinadas propuestas cerveceras parece incompatible con algunos de esos  principios que se les supone.

Pero, ¿cuáles sí y cuáles no?
A veces se utiliza industrial/artesana como una dicotomía ontológica pero yo creo que el sector, más maduro, ha superado ya esta división porque se queda corta y porque es inexacta. Porque ¿qué es industrial? ¿Y artesano? Sanidad exige una mecanización tal a la industria cervecera, con independencia de su capital social, que la artesanía en cerveza tiene muy poco que ver con la artesanía de, por ejemplo, los cántaros.

Entonces, como criterio de clasificación, tracemos una línea sobre el terreno de la producción y dividamos a las cerveceras por su volumen: ‘grandes’/’pequeñas’. Es una cuestión cuantificable y parece fácil, pero… ¿Cuándo se empieza a ser ‘grande’? ¿Y en serio soy peor por ser ‘grande’? ¿Y soy bueno solo por ser ‘pequeño’, y mi cerveza también? Pufff…
¿Nos fijamos entonces en el capital social? ¿En el número de trabajadores? ¿En la facturación?
Todo esto es absurdo entre otras cosas porque los ‘pequeños’ luchan por ser ‘grandes’ y los ‘grandes’ ambicionan ser más ‘grandes’ todavía y porque poca importancia tiene el tamaño del fermentador.
No, no encontraremos en las cerveceras rasgos taxonómicos cuantificables válidos, porque lo que de verdad diferencia a unas de otras es la esencia. Sí, la esencia. ¿Y qué es la esencia? Pues... existen cervecerías internacionales con barril de Guinness y Stella Artois y con una carta de… qué sé yo… 100 cervezas entre las del Makro y las del distribuidor de patatas fritas, Desperados, Achel y Franciskaner, y establecimientos como 2D2Dspuma, BierCab o Rosses i Torrades, por poner 3 ejemplos. Ves la diferencia en la esencia, ¿verdad?

Hay dos tipos de cervecera, guste o no, y eso se refleja perfectamente en su trayectoria y qué recorrido han hecho para llegar al BBF:
-Aquellas cuyo leitmotiv es hacer cerveza, mejorarla cada día y vivir de ello ganando todo lo posible, y aquellas que hacen cerveza como podrían hacer churros y que destinan más pempins a esponsorizar equipos de fútbol y festivales de verano que a elaborar cerveza.
-Aquellas que han hecho evolucionar el sector y el mercado, optimizando sus procesos e importando inquietudes, estilos y técnicas foráneos para obtener productos innovadores, y las inmovilistas, que siguen ancladas en la cultura del quinto helado a morro que sabe a Mediterráneo e invirtiendo en caras conocidas y eslóganes pegadizos.
-Aquellas que elaboran la mejor cerveza que pueden y que existían o habrían existido antes del BBF o sin él y aquellas que hacen una cerveza decente oportunista expresamente para poder participar.
-Aquellas para las que el BBF representa la oportunidad de llegar a público nuevo y aquellas que usan el BBF para recordarnos al resto que su sombra es muy larga, enviando un mensajito claro al mercado de ‘ojito con despertar al tigre’.
-Aquellas que confían en que la tan traída y llevada y todavía indefinida cultura cervecera beneficie a su empresa y aquellas a las que beneficia que el consumidor siga siendo un estúpido en materia cervecil.
Que esas que envían a un pobre desgraciado a buscar lúpulo (que es una planta trepadora que necesita frío y humedad) con un sombrerito y una maletita a las boticas de los secarrales de Oriente, como si se tratara de pimienta negra o polvo de cuerno de rinoceronte; que echan doble lúpulo y triple malta y diez ¡10! lúpulos para acabar haciendo una cerveza profundamente maltosa; que, teniendo la tecnología y los recursos necesarios, no han hecho una cerveza digna de ese nombre hasta ahora; que ‘compran’ eventos gastronómicos para impedir la participación de productores pequeños; que compran concursos y guías para que sus productos aparezcan con 5 estrellas, que siembran la sospecha sobre la salubridad de la cerveza artesana, etc, etc, etc… estén en el BBF, me pica. No, no me pica, me escuece. No, no me escuece... me jode. Y me jode más porque va en detrimento de otros que sí se toman la cerveza en serio y porque su presencia difumina los contornos del que prometía (y todavía promete) ser el mayor evento cervecero 'serio' de España. 

Yo les propongo a esas 'grandes' que, además de mear para marcar el BBF, abran las fábricas al público y organicen visitillas para que podamos ver esas maltas y esos lúpulos de primerísima calidad llegados de todos los rincones del mundo.

No, Estrella Galicia, Damm o Moritz no se parecen en nada a Ausesken o Milana o 08 o Nómada o Menduiña, no, aunque un día hagan una birra ‘buena’ para poder estar en el BBF. El BBF existe y encuentra su sentido gracias a las segundas; las primeras, a poco que puedan, le pondrán zancadillas o renunciarán a hacerlo sin consiguen un stand.

En definitiva, por mí al BBF pueden invitar a quien ellos quieran, por supuesto, pero que inviten a según quién, me duele. Lo entiendo pero me duele. Y me chirría.
El BBF, es un negocio, este año se ha hecho más evidente si cabe y, aunque nadie tiene que avergonzarse de ello, a mí me gusta un poco menos (es que llegaba al final y todavía no lo había dicho ni una vez!!).

***
22/03/17
Esto no es casualidad, ¿verdad? ¿Me leen las altas instancias cerveciles??????
Apenas 24 horas después de publicar este post, recibo en el correo de la empresa un correo de Estrella Damm con una promoción que incluye visita a fábrica: 'Vols conèxer els secrets de la cervesa mediterrània? Vine a visitar la fàbrica d'Estrella Damm i descobreix el procés d'elaboració de la nostra cervesa.'
Eso sí, la visita solo incluye la sala de cocción y de fermentación, curioso.

O acabo enterrada en algún bagazo o siendo Embajadora de la Marca en el BBF 2018.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La cerveza desata las emociones

-Buenas, vengo a buscar XXX cerveza.
-Lo siento pero no la tenem...
-¡¡HOSSSSTIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!, PUESSSSSSSSSS VENÍA A BUSCAR EEEEEEEEEEEEEEESAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA EXPRESAMENTEEEEEEEEEEEEEEE
¡¡¡HOOOOOOOOOOOO
OOOOOOOOSSSSTIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!
¡¡HOOOOOOOOOOOOOOO
OOOOOSSSSSSSSSSSSSSSSSSTIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!
¡¡QUEEEEEÉ PUTADA, QUEEEÉ PUTADÓN!!! PUESSSSSSSSSS VENÍA A BUSCAR EEEEEEEEEEEEESAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA EXPRESAMENTEEEEEEEEEEEEEEE DESDE FUERA DE BARCELONAAAAAAA!!*

*Es que tengo a mis padres, a mi mujer y a mis hijos esperando trasplantes de cerveza, y no puedo comprar otra porque solo esa, únicamente esa, es compatible con ellos, y si no se las llevo ahora mismo, en este preciso instante, van a morir todos.