miércoles, 18 de julio de 2018

CRÓNICA DE UN RETRASO

Hoy, precisamente, se cumple un año del glorioso…
Hoy hace justo un año me encontré, sobre una cama prestada, un Pokémon de peluche gigante y la camiseta que ahora mismo llevo puesta. Cuando esta mañana elegí ponerme esta camiseta, con un cangrejo rojo y un lupulazo aplastándole la cocorota, no era consciente de la coincidencia, la verdad. Un guasap muy madrugador me ha puesto la piel de gallina al retrotraerme a aquel día.
(Soy yo quien tiene que darte a ti las gracias.)
Ha pasado un año ya, madre mía…

Y yo soy la única que no ha cumplido su parte. Te explico: Kamon ponía la chispa, las ilustraciones, la etiqueta y la diplomacia; Jose, de Sevebrau, el conocimiento, el curre, el equipo y la materia prima (ahí es na!); Jorge Solana pone el alma, la causa, la esperanza y las relaciones institucionales... y yo el resto, o sea, el relato. Bueno, también me he encargado de venderla, y vosotros de comprarla.

Hablo de Attack the Krab!!, ya sabes, esa cerveza con la que recaudamos dinero para financiar la lucha contra el cáncer y que, si nunca has comprado, ya estás tardando.
La última edición se llamó El Equipo A-ttack y la elaboramos en casa de Sevebrau el 19 de julio del año pasado.

Tal como he hecho con todas las impliK2, a mí me tocaba escribir una crónica de todo el proceso de concepción, elaboración y comercialización de esta edición de Attack the Krab!! Debía hacerlo trenzando con maestría ese humor tan elegante que me caracteriza con la chanza gruesa, que también me caracteriza, en un relato verosímil y chicharrachero. Por supuesto, con la mezquindad que también me caracteriza, debía airear pequeñas intimidades indiscretas, miserias comprometedoras y debilidades morbosas con el fin de mantener la atención del lector.

Este relato forma parte de la campaña de promoción de cada edición de la cerveza, así que lo lógico es publicarlo con la cerveza en el mercado; sin embargo, esta vez la cerveza ya está agotada.

Voy con retraso, lo siento. 

Pero es que el año que ha pasado desde que hicimos la cerveza ha sido complicado, intenso, difícil… y muy duro, y en ocasiones pensar en cerveza parecía una frivolidad. Vivir en Barcelona, foco de atención durante demasiado tiempo, ha sido agotador.

Una crisis política y social, violenta y frustrante, me ha llevado de cabeza.

Tiene guasa…  Esta edición de Attack the Krab!! parece un chiste de un oportunísimo sarcasmo: Iban un valenciano, un madrileño, un extremeño y una catalana charnega y hacen una birra solidaria para un grupo de investigación catalán.

Si el puto cáncer entendiera de nacionalidades…

(Temía que nos costaría venderla: fuera de Catalunya porque la distribución corre a cargo de una empresa catalana; y en Catalunya, porque la birra está elaborada en una fábrica extremeña. Pero no ha sido así. Este sector se afecta poco por estas cosas. Será que nos conocemos muchos y las banderas nos importan poco.) 

Te prometo que encender la tele cada mañana para ver qué va a ocurrir hoy mina mucho la moral. 
Pero no ha sido solo eso, no.

El 17 de agosto de 2017, con la cerveza recién embotellada, una furgoneta asesinaba el centro de mi ciudad, matando a 14 personas, hiriendo físicamente a cientos y rompiendo el corazón de millones. Las Ramblas se desangraban. A mí me pilló fuera de España y me llegaban las noticias por guasap distorsionadas y amplificadas, terroríficas. Los miles de coches que vi retenidos por controles en la frontera disparataron mi imaginación.

Y luego fue Cambrils. Y Les Cases d’Alcanar. Y la psicosis. Ya no os acordáis porque han pasado muchas cosas desde entonces, pero durante días estuvimos acojonaos, viendo terroristas por todas partes, volviendo la cabeza cada vez que oíamos un golpe de motor.
Qué fácil se nos mata, ¿verdad?

Pero tampoco ha sido solo esto lo que no me ha dejado escribir este post.

Una vuelta de tuerca vino a tensionar más todavía la musculatura anímica en Catalunya.
El 1 de octubre era domingo pero no fue un buen día. Fue un día de mierda. Los músculos faciales de mi ciudad volvieron a contraerse en una mueca de asqueo. El fanatismo, la falta de empatía y las gónadas hipertrofiadas de unos y de otros marcaron en el calendario una fecha más en rojo. Y las conciencias.
Y, entonces, todo lo que no fuera el dolor de las porras golpeadas por cabezas y espaldas y piernas y brazos y bocas… y la incertidumbre del futuro y la humillación y los abusos, estaba fuera de lugar.
¿Quién cojones iba a escribir sobre cerveza aunque fuera solidaria? ¿Quién tenía ganas de humoradas y chistes malos? ¿Cómo podría haber escrito sobre cerveza y amigos que se encuentran para hacer una solidaria?
Ni me salía ni me parecía oportuno.

Pero esto no ha sido todo, qué va.

Poco después, a Jorge, el cangrejo hijodeputa le arrebató un pedazo más. Parece que nunca tiene suficiente el maldito y esta vez se llevó a Mari... Morena... Loca.

Y, no, no es excusa para tanto retraso, lo sé, pero en ese momento escribir un post lleno de coñas con el pretexto del cáncer para vender una cerveza y esperar que Jorge se sintiera implicado, me parecía impúdico, aunque fuera solidaria, aunque no ganemos un céntimo... Sencillamente no me salía.

Tenía mil notas por todas mis libretas. Con esta capacidad de análisis penetrante que me caracteriza también, había llenado hojas y horas de observaciones perspicaces, apuntes ingeniosos, reflexiones inteligentes... que no sabía si tendrían su momento alguna vez.

Y, no, tampoco acaba esto aquí.

Una semana antes de Navidad.
La noticia.
No, hombre, no… no puede ser.
Es irreal. No tiene sentido. No me jodas… hostia puta…
Te tiemblan las piernas. Te da por imaginar y te mareas.
Solo tiene 39 años.
Pero si es un tipo sano! Vale, no va al gimnasio hace tiempo y a veces come muchas mierdas envasadas… Pero aun así, esto no procede, no es justo.
Ah, ¿es que alguna vez lo es?
Miras a tu hermano. ¿Se está muriendo? Ahí, delante de ti.
Cuatro patadas a un armario. Ocho puñetazos a una pared.
No me vengas con hostias, joder. ¿Pero es seguro que es eso?
Sí, es seguro.
Pero… pero… ¿qué dice el médico?

Las tonterías que el miedo te lleva a hacer, ¿eh? Tu cabeza empieza a generar estupideces del tipo ¿y si hubiera empezado antes con Attack the Krab!!?
Sí, Susanika, claro, claro, si hubieras vendido más Attack the Krab!! ya habrían encontrado la cura del cáncer… No te jode… A veces pareces tonta.

Al final parece que ha sido el capullo de mi hermano quien le ha dado por culo al cangrejo cabrón pero le queda año y medio y lucha y él ya no es el mismo, y creo que yo tampoco.
Consciente de que solo tiene el valor de un gesto, a partir de ahora Attack the Krab!!, si continúa, recaudará fondos para financiar la lucha contra la leucemia.

Susanika, te vas del tema, estábamos hablando de la cerveza…
Sí, es verdad, me voy del tema. Ya he dicho que tengo la cabeza en mil cosas.

Attack the Krab!! edición El Equipo A-ttack.
Hoy hace exactamente un año, llegaba yo a una pequeña estación de tren. Iba ligera de equipaje pero solo en apariencia. Llevaba una sonrisa entera, media puesta y la otra media de repuesto en el bolsillo, con mi timidez y mi lenguaje corporal de domadora de leones tan ensayado. No recuerdo qué dije al llegar, estaba muy nerviosa. Me esperaban Kamon y su carisma de domador de elefantes, y María José, la mejor cicerone del mundo.

Villanueva de la Serena, Badajoz.

Extremadura, además de ser extrema y dura, está muy lejos, diría que más lejos que la última vez que fui. Si se sigue alejando, acabará siendo Portugal.
Y no solo está lejos sino que está mal comunicada: 5 horas me pasé en Puertollano, a 45ºC, esperando empalmar con el tren que habría de llevarme hasta Villanueva de la Serena. Las doy por bien empleadas: me empapé de la cultura local atiborrándome de tapas y cañas por un montante irrisorio. Tanto me empapé de cultura local que casi pierdo el tren.
Y aproveché para cazar Pokémon manchegos que, quién lo iba a decir, no son distintos de los catalanes.

Extremadura está llena de ovejas y vacía de extremeños, lo cual resulta extraño puesto que, según parece, Extremadura es el lugar del mundo con más extremeños.
Y hace un calor del carajo. Y allí comen como si no hubiera un mañana.

Lo cierto es que componer un relato chistoso sobre este viaje no es fácil: no ocurrió nada destacable a lo que sacar punta.
Podría hablar de las morcillas choriceras (o eran chorizos morcilleros?) de Jose, o volver a sacarle los colores a Kamon por pedirse un tinto de verano. Podría contaros nuestra noche en el karaoke o las confesiones de Kamon en el diván (tengo fotos!). Podría contaros que Jose es una deshonra para la profesión porque bebe de todo menos cerveza, y lo más parecido a cerveza que bebe, es Guinness.


No hay chascarrillos pero no importa. Esta edición de Attack the Krab!! ha sido muy especial.

Esta Attack the Krab!! me brindó la oportunidad de conocer el día a día de Seve, su oficina y un poquito más de su alma (las pintas de Guinness a veces funcionan de abrelatas de corazones).
Me permitió cobrarle una deuda a Kamon: el abrazo que me debía desde hace años.
Me permitió ponerle cara a Antonio, cortés, dulce… parecía que nos conociéramos desde hace mil años.
Me permitió descubrir a María José, con quien nos echamos un montón de risas entre caña y caña y tintos de verano de lata, bajo el agüita de los aspersores municipales.

Os cuento un secreto: Desde que a Kamon alguien le dijera que queda más guapo en las fotos si sale mirando hacia otro lado, tienes que hacerle las fotos a traición.

Y ahora, que he podido encontrar un huequito para mí, justo cuando se cumple un año, en mi retiro en esta ciudad que según de dónde venga el aire huele a estiércol, a monte bajo o a río Duero, donde trato de recuperarme un poco del año pasado, escribo esto y releo mis notas del viaje de vuelta:

De vuelta a casa, cruzando la piel de toro, de sur a norte y de oeste a este, a lomos del caballo de hierro, pensando y escribiendo. 12 horitas de na...
No tengo mucho tiempo para mí últimamente y estos espacios se agradecen. Esta meseta me recuerda mucho a la otra, y me pongo sentimental.
La experiencia ha sido de 9,5: 10 para la gente con la que me he encontrado estos días, Antonio, María José, Santi, Pulga, Susana, Ana... y, por supuesto, Jose Fernandez y Kamon Ipa. 
10 para el clima. 
10 para el queso y la noséqué patatera. 
10 para la birra. 
10 para las charlas y confidencias delante de una Guinness, que incluso me supo buena. Solo baja la nota el salvajismo de unos cuantos trogloditas.

La cerveza ha salido buenísima, estoy segura. No se ha escatimado en ingredientes, ilusión y maestría.

La próxima Attack the Krab!! me pilla […]más mayor y ya espero mucho menos de la gente y hasta de mí misma. Me he vuelto menos exigente, me conformo con que la birra salga buenísima y haya próximo lote, con la satisfacción de saber que no me quedo con los brazos cruzados, con escribir mis cositas para leerlas solo yo y soltar un poco de lastre en este muro, me conformo con comprobar que la cabeza me rige, con experimentar de vez en cuando que puedo relajarme y bajar la guardia sin resultar dañada, con tener varios proyectos chulísimos entre manos... ahí es nada!
Y no solo me conformo sino que agradezco cada día la fortuna de compartir mi vida con quien la comparto, mi mujer, y de que tú formes parte de ella a tu manera.
El traqueteo del tren me está dando sueño.

AttacktheKrab!!’


Ahora ya hay otras birras solidarias, muchas.
En lugar de sumar, competimos… a ver quién mete más lúpulo, a ver quién es más guay, a ver quién es más original, a ver quién es más solidario… así que todo esto ya no tiene mucho sentido, pero tenía una deuda.

Hace días dejé Facebook, en lugar de hacer un crowfounding para pagarme un curso de NoSerYo. SusaniKa es una etapa pasada. Ella se lo pasaba teta en Facebook pero yo no, yo ya no lo disfruto y sin Kamon tiene poco sentido, y es evidente que yo tampoco os aporto nada.

Pero a vosotros, los del relato, Jose, Kamon, María José, Antonio, Jorge... os he dejado un hueco en mi bolsillo, justo junto a la otra media sonrisa que siempre llevo de repuesto.


jueves, 21 de junio de 2018

El fútbol, esa panacea

Un bar cutrecillo de una de las ciudades con un nivel de vida más bajo de España, según algún estudio 'oficial' de hace varios años. En la tele, al partido le quedan 5 minutos, España gana 1 a 0 a Irán. Creo que el gol lo ha metido Costa de chiripa.
Un tipo joven con una camiseta de la Selección Española suelta tacos constantemente mientras se toma a morro un botellín de Mahou y unas aceitunas negras cortesía de la casa. Va en chanclas, camiseta oficial y pantalones viejos y le faltan varios dientes. A la rubia de bote y aros en las ojeras que va con él también le faltan varios dientes. Pasa del partido.
Un tiro a puerta de La Roja se va fuera. El tipo se caga en su puta madre, en dios y en la virgen mientras golpea en su muslo, en la mesa y en el aire.
La rubia desdentada le pide que se calme pero le pone que 
su maromo se encabrone así y se arrima a él.
Acaba el partido. El comentarista dice que España está primera de grupo empatada con no sé qué otra selección.
-¡Pero primeros, ¿no?! Pues eso, vamos los primeros, me cago en mi puta madre. ¡Vamos los primeros, con dos cojones! SOMOS LOS MEJORES.
Veo a Ramos en la tele y a Reina y a De Gea y miro al joven de las chanclas y la camiseta que le ha costado la mitad del sueldo y el quinto a morro en un bar barato de una ciudad que se despuebla; vuelvo a mirar a los millonarios de la tele que cobrarán casi un millón de euros por cabeza (cada uno) si ganan este Mundial, es decir, por hacer su trabajo, y vuelvo a mirar al chaval, y justo en ese preciso instante entiendo lo que estoy viendo.
Tenéis razón, el fútbol es necesario.

domingo, 3 de junio de 2018

San Miguel Manila. Es cierto, está 'especialmente lupulada'.

En algo les doy la razón: 'Cerveza especialmente lupulada.' Y tan 'especialmente'...

San Miguel Manila, 'Cerveza especialmente lupulada'.
Para amantes del metal. 
Con lúpulos Tornillo, Tuerca, Llave del 6 y Gancho de Carnicero.

Nota de cata:
Color bonito. 
Espuma abundante y bonita. Aromas a furgoneta destartalada de rumano, caramelo de limón baratujo, batido de tuercas y clavo... del de colgar cuadros. 
Entrada en boca con caramelo de limón de ese cutre que tiran en las cabalgatas, notas a llave inglesa, tuercas del 3, del 4 y del 5, con recuerdos a cabeza de martillo y tachuela de jeavita, sobre un fondo de caramelo de limón de cabalgata viejo y metal batido. Retrogusto largo y persistente muy sanguíneo, con recuerdos a material de escritorio tropical: chinchetas, clips, grapas... y amargor intensísimo, absurdo y sin sentido que no te quitas ni con un bocata de chorizo.

San Miguel Manila quita la anemia.

viernes, 1 de junio de 2018

La perversidad del dicurso de Rivera, Rajoy y Sánchez

El discurso político y periodístico actual más extendido lleva implícito que existen ciudadanos de 1ª, de 2ª y hasta de 3ª categoría en función del signo de su voto. Y lo aceptamos. Increíble.
Nuestros políticos no paran de darse golpes en el pecho proclamando sus profundos principios democráticos y de cruzar acusaciones de lo contrario a sus rivales políticos.
El señor Rivera es un buen ejemplo. El señor Rivera es un demócrata de firmes convicciones, de ahí que, movido por sus férreos principios democráticos, insista muchísimo estos días en consultar a la ciudadanía sobre el futuro del país. Que los sondeos sean favorables a C's es puritica coincidencia.
Sin embargo, para Rivera (y Rajoy y Sánchez) algunos partidos políticos no son respetables y no se debe ni contar ni pactar con ellos, pese a que hayan sido elegidos en las urnas. Esos partidos políticos son los nacionalistas periféricos (los nacionalistas centralistas son ellos) y los independentistas. Da igual que esos partidos estén inscritos en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior español, que estén formados por españoles y que representen a españoles que los votan en urnas españolas; son españoles 'escoria' y no cuentan.
Esos con los principios democráticos de nuestros políticos.
Los señores Rajoy, Sánchez y Rivera son también unos firmes convencidos de la españolidad... La españolidad, según ellos, no se elige, viene de serie, y, con ella, el orgullo patrio. Tan firme es el sentido españolcrático del señor Rivera que ve españoles en todas partes, no ve personas, solo españoles. Ve españoles incluso en quienes no se sienten españoles.
Es verdad, tener o no tener una nacionalidad u otra de entrada, no es algo que uno decida, le viene dado, le guste o no. Luego se pueden solicitar otras o hacer méritos para perderlas pero esa es otra historia. El caso es que lo que siente el corazón de uno, el bolsillo o la costumbre es una cosa, pero lo que rige a efectos prácticos es aquello que pone en tu carné de identidad.
Español es todo aquel en cuyo carné pone que lo es. Así que los nacidos en Catalunya somos, de forma impepinable, administrativamente españoles, tan españoles como los nacidos en Córdoba, Badajoz, Teruel… aunque a algunos nos chupe un huevo; y también somos catalanes, aunque a algunos nos chupe también el otro huevo.
Resulta que algunos españoles quieren dejar de serlo, y habrían preferido hacerlo por las buenas y en las urnas; pero eso no es respetable. Ni siquiera aunque sean un número nada desdeñable, alrededor de 3 millones, es digno de tenerse en cuenta, pese a la firmeza de las convicciones democráticas de nuestros políticos. Nada, aquí solo se vota lo votable.

Es decir, españoles somos todos, por cojones, solo que hay españoles de 1ª, que son los que piensan como ellos y de 2ª, que son todos los demás, y un escalón más abajo está la 'escoria', los terroristas, los golpistas, que son aquellos EJPAÑOLES que votan a los partidos independentistas…
Claro que, llegado el caso, si es necesario, nos hacemos unas croquetitas con nuestras palabras y nos las merendamos, como ha hecho Sánchez para poder pactar con los ‘golpistas catalanes’ y con 'los amigos de ETA' y gobernar. Pero lo ha hecho por exigencias de su sentido de la responsabilidad, de su vocación de servicio a España, mientras su alma rojigualda lloraba.
Aquí en Catalunya ocurre algo similar. También existen catalanes de 1ª y de 2ª, e incluso de 3ª. La catalanidad la define, administra y reparte el grupo que tenga la mayoría parlamentaria o más músculo en la calle y en TV3.
Pocas cosas pueden ser tan perversas en un Estado de Derecho como el que existan ciudadanos de distintas categorías. A mí me sorprende muchísimo que lo aceptemos pero, cuando lo analizo, me doy cuenta de que prospera porque todos colaboramos en la construcción de ese discurso y lo usamos a conveniencia.
Los ciudadanos somos los mayores interesados en acabar con esta paradoja perversa, si no es por sentido democrático, que sea por egoísmo: hoy sirve para aplastar a quienes no piensan como tú pero mañana puede ir en tu contra.<- font="">
Por cierto, con lo demócratas que son todos, firmes convencidos, y no dejan a los españoles residentes en Catalunya expresarse sobre su futuro. Especulan, hablan en nombre de los catalanes, se inventan mayorías, minorías, pareceres… dicen que los catalanes piensan esto, los catalanes quieren lo otro… No tengo ni puta idea de cómo saben qué queremos los catalanes, todo son hipótesis y facturas de Demoscopia, con lo facilísimo que resultaría preguntar en un referendo bien organizado y con garantías.
Y no, no tiene sentido que los españoles residentes en Fuengirola o Santurce o Mérida opinen sobre las cosas de los catalanes residentes en Catalunya, por más que Rajoy-Rivera-Sánchez se empeñen en que sí… A los españoles residentes en Catalunya también nos afecta mucho quién gobierne en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha o en la de Madrid y no participamos de esa decisión.

lunes, 21 de mayo de 2018

Parece que a Urdangarín también le han hecho 'descuento' en los títulos académicos y el Máster de ESADE. Recordemos que ESADE es una institución académica privada de educación superior gestionada por la Universidad Ramón Llull, que es una escuela de élite y que tiene (o tenía) prestigio mundial.
Que algunas Universidades regalen los Máster es grave, gravísimo, pero no es lo más grave. Más grave que eso es que algunas personas crean que tienen derecho a conseguir esos títulos sin currárselo. Y más grave todavía es que crean que tienen derecho a conseguirlos sin currárselo porque ellos son 'ellos'. Y es más grave todavía que tengan la seguridad de que los pueden conseguir haciendo valer que son ‘ellos’.
Lo menos grave de todo es que lo hagan.
Lo más grave de todo es que los demás asumimos que es así.
Esas personas que creen que tienen derecho y saben que, efectivamente, pueden conseguir un Máster sin currárselo haciendo valer que son 'ellos' y que los demás asumimos que es así, forman una casta.
Podemos ha decidido erradicar ese término de su discurso, pero las castas siguen ahí.
Vaya por delante que:
las soberanías nacionales, los himnos, los territorios, las banderas, los símbolos, la patria, los reyes, las estatuas ecuestres, etc, etc, etc me los paso yo por el congreso de la entrepierna, eso por un lado... (a mí me importa la gente ocupe el territorio que ocupe y hable el idioma que hable);
y, por el otro, que creo que los ciudadanos deberíamos poder elegir nuestro futuro (aunque no tengo clara la fórmula)...
pero se supone que a vosotros todas esas cosas os importan, los himnos, las banderas, la patria, los regímenes, etc, y demás símbolos patrios, si no, ¿a qué toda esta movida?
¿Y de verdad os extraña que un Estado se defienda y tome medidas contra quienes atentan contra su integridad territorial? En tiempos de guerra por menos te fusilan, joder.
Pa flipar...
Si estas cosas me pillan un día un poco bajo, me hacen pupa; hoy... pues me río.
Me escribe un tipo de parte de una cervecera que elabora birra con XXXXX, me dice que son los primeros en elaborar cerveza con XXXXX y que si queremos distribuirla en Barcelona.
Con la mejor de las intenciones, para que no hagan el ridículo diciendo eso por ahí, les respondo que no son los primeros en elaborar cerveza con XXXXX porque Fulanito lo hace desde hace tiempo. Lo del ridículo no se lo digo, claro está.
Con respecto a la propuesta comercial, les digo que para distribuir, ahora mismo, no, que tenemos un porfolio demasiado amplio, pero que para la tienda sí me interesa, que si es posible que me envíen precios y una muestra. Lo habitual, vaya.
Todo esto con la más absoluta educación en un tono lo más desenfadado posible, acorde al de su primer correo.
Me responden que ya saben que Fulanito hace birra con XXXXX pero que como ellos no la ven por su zona, pues que no importa o algo así.
Se extienden un poco en loas y alabanzas de sus productos y de ellos mismos (que resulta que son todo mujeres aunque quien me escribe es un hombre) y bla, bla...
Acaban el correo diciendo que ya han contactado con otra empresa mejor y más guay que la mía que se ha mostrado interesada, que no me van a enviar nada porque no piensan trabajar conmigo porque les he faltado al respeto.
Punto.
Como una ya tiene temple porque tiene tablas, me fuerzo a pensar que han interpretado mal algo de mi correo y les escribo de nuevo para pedirles disculpas y para asegurarles que no era mi intención ofenderles. Les pido por favor que me señalen qué les ha molestado para, así, poder aclarárselo, porque es seguro que se trata de un malentendido.
Nada.
Les he vuelto a escribir hace un par de horas.
Ya os contaré.
Ah, a todo esto, nuestro nombre escrito como el culo en el correo, pero yo no me ofendo.